La Perricholi, t. 1

LA PERRICHOLI 183 no le podemos pagar... él me exige que le acepte por ma- rido. ISAAC.-Justo, yo rigalar rica casa, sostenir familia suya. MICAELA.-No es bocado para judío avariento es• ta niña, que merece un hidalgo galán... Tomad, Leonor y pagadle a este engendro del diablo para que os deje tran- quila. LEONOR.-Gracias, señora. ¡Sois una santa! ISAAC (Emocionado).-¿Vais pagarme? Yo prefe- rir dejar deuda y llevar in matrimonio a la niña. MICAELA.-Es que la niña Leonor no es una mer- cadería, que puede entregarse en pago de una deuda. . ¿Comprendes? LEONOR (Arrojándole unas monedas).- ¡Tomad vuestra plata! No quiero casarme con vos. ¡Os- aborrez- co!. .. ISAAC (Filosóficamente).-¡ Así son las .mujieres ! ¡Ingratas!... Las <lijé vivir de balde en casa mía un año, les presté dinero, le ofriesco matrimonio, buina casa con azulejos, dos esclavos, mantiner toda familia suya, y mi disprecia... ' MICAELA.-Tomad la bolsa y salid. ISAAC.-Dijarme contar dinero primiero... (Cuen- ta). Cinco, diez, quince. MICAELA.-¿ Y este animal asqueroso pretendía ser vuestro esposo? LEONOR.-¡ Os debo más que la vida al haberme li· brado de él! ISAAC.-Faltah cincuenta pesos di intirés. MICAELA.-Ve a cobrarlos mañana a mi casa, y ten cuidado que no me falte la paciencia y te entregue a la Santa Inquisición, que anda buscando judíos para un- tarlos de brea y ponerlos de hachones delante de la Ca- tedral.

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