La Perricholi, t. 1

L A PERRICHOLI MARQUESA.-"No satisfecho con . este homenaje a su dama, le ha hecho otro, también, con el tesoro real: consiste en un hermoso paseo y baños, llamados de la Piedra ~iza, donde va ella a bañarse" ... ¿Qué os parece? MARQUES.-¡ Como de vuestro huerto: le habéis puesto cicuta como para matar tres veces, y si con esta copa no muere el viejo catalán, es porque tiene siete vi- das ... ¿Habéis escrito más? MARQUESA.-No; hasta aquí solamente. MARQUES.-¿ Me permitís que os dicte un parra- fillo? . MARQPESA.-0~ lo iba a pedir. MARQUES.-Sofa muy amable... Escribid: "Pero si no fuera bastante derrochar el tesoro real en hacer obras públicas en homenaje de su amante, ésta luce al-: hajas más ricas que las d-e las damas de la nobleza ... Y lo que es más grave, la pasión del Virrey ll"ega hasta aten· tar contra la tranquilidad y libertad de los buenos súb- ditos de Vuestra Majestad, pues a todos los que despier- tan sus celos, los destierra. Y como la Villegas no es mo- delo de fidelidad son muchos los varones que se alejan forzados a otras tierras"... MARQUESA.-¡ Qué ingenio tenéis! (Ríe sonora- mente). Habéis agregado cicuta para acabar con cuatro vidas y como decís que yo la he puesto para dar tres muertes, aunque el Virrey tuviera siete vidas, como los gatos, daremos fin con él... MARQUES.-¿ Os parece, pues, bien? MARQUESA.-Un Richelieu no demostraría más ingenio. * * * <MURMULLOS DE CONVERSACIONJ LOCUTOR: Y al día siguiente en ~ el viejo Palacio de Pizarro, se reunió la flor y nata de la nobleza.

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