La Perricholi, t. 1

102 M Á R I A j . A L V A R A b o R I V É R A no vaya a salir yo hechizada también ... ¡Qué tiempos estos! ¡El mundo está perdido! ¡Es capaz de embrujar- me haciendo que me enamore de un mozo! * * * LOCUTOR: Y ahora, la pícara negra Trinidad, arma una triful· ca bastante gorda, con otros vendedores, que encuentra en la calle ... TRINIDAD.-(Canta). Aromas y jazmines rosas _y claveles, etc. VENDEDOR DE TIZANA.-(Pregona). Tizana pa las tercianas, tizana pa los galanes, tizana pa las hermosas, que sufren de amor los males. MUJER.-¡ Tizanero L.. ¡ Tizanero ! ¡Ven acá L. TIZANERO.-Voy, mi amita. , MUJER.-¿ Por qué te pasabas, negro bandido? TIZANERO.-Como pregoné delante de su mesma ventana, y mi amita no salió! MUJER.-Dame un cuartillo, pero bien despacha- do, que esto es sólo agua. . TIZANERO.-Agua sí, pero hervida y con muchas medecinas que cuestan un ojo de la cara ... Y adiós, mi amita, que allá me esperan. VENDEDOR DE TAMALES (Pregona).-¡Los ricos tamales de mama Juliana! ¡Cochino puro no ma ! ¡Manteca que se deshace! TRINIDAD (Habla para sí).-¡ El negro tamalero! Voy a hacerle rabiar. (Canta con tono insolente). La niña Rosa en un tamal cosa rara se encontró, era la pata de un negro que en la masa se cayó.

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