La Perricholi, t. 1

I / 96 MARI A J . ALVARADO .. JORNADA OCTAVA LOCUTOR: RIVERA Del ' ambiente callejero de Lima en tiempo de la Pe- rricholi,' llegarán al oyente· algunas notas interesantes. En una plazuela rectangular, circundada por gran• des casas, eón puertas y balcones artísticamente talla- dos, y ventanas bajas protegidas por las clásicas rejas de preciosos dibujos, irrumpe Trinidad, la negrita vende- dora de flores, llena de. picardía y donaire, con· su .amplia falda negra y el albo peinador primorosamente bordado. Después interviene un transeunte, y enseguida, el Conde de Otero. TRINIDAD.-(Cantando). ¡ Amitas ! ¡Amitas ! Mis bellas amitas, Os traigo jazmines y aromas que estrellas salpiquen en vuestros cabellos. Y os traigo las rosas, · que sienten envidia de vuestras mejillas, y aquellos claveles, .rojos, encendidos, como vuestros labios ... ¡ Amitas, amitas ! compradme estas flores, y adornaos dellas para ser más bellas. TRASEUNTE.-Sí, para ser más bellas y más des- preciativas con quien bien las quiere. . TRINIDAD (Con gracia).-¿ Sufre el mal de la in- gratitud, señor? TRASEUNTE.-¡ Ay! Desde que llegué de mi t~e ... rra, muero por los encantos de una limeña, y ella no tte· ne para mí más que desprecios. Dicen que la gota de

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