Ciudad del sol

- 23- La Catedral, toda blanca exterior e interiormen- te, de igual modo que los altares y las imágenes que ostenta, tfene el precioso patinado de Ia cera enveje- cida, con que se cubre · la arcilla arequipeña, que se utiliza como precioso material de construcción. Diríase una fabricación laborada en marfil ; una inmensa paloma espiritual que abre sus alas extendién- dolas en naves cobijadoras de amor. Las Madonas, Nazarenos, Crucificados, Dolorosas é Inmaculadas que .en otros Templos suelen venerar- se con la variedad polícroma de las esculturas estofa- das, son uniformemente blancas. Colocadas dentro de nichos cubiertos de cristales, que sujetan rocetas de cobre a la usanza flamenca, y que brillan como el oro ; se mantienen con su pureza inicial sin que el · polvo ni el humo del místico rito las obscurezca. El rico maderamen del coro, del púlpito y del mag- nífico· órgano, pertenecen al estilo ·flamenco. De igual .modo que en las iglesias italianas, el al-_ tar .mayór forma semicírculo con columnas, entre las cuales el apostolado vigila de pie a la Sagrada Euca- ristía. Detrás, una bellísima estatua de Jesús, constitu- ye el punto de partida en que se divide el semicírcu- lo de igual modo que los evangelistas. No falta a quien disguste la ubicación de la imágen del Señor, ajena a la ostentación y a la primera mirada del visitante. ¿Ignoran acaso el encanto de lo que se esconde modestamente, para producir el atractivo de lo que sólo se ve cuando se busca? Sii e~ digna de alabanza la Catedral de Arequipa, no menos digno de enco- mio es el esmero y proligidad con que se le eonserva, ~Y esto se debe al Obispo, Ilustrísimo Monseñor Holguín. Dignísimo Prelado, virtuoso, enérgico y de talen- to ; pastor de la cristia~dad, a la que orienta no sólo dentro sino también fuera del Templ10 con organiza- ciones sociales, inspiradas por su fervor apostólico y que abarcan la salud del alma y la del cuerpo, cons- tituye el más abnegado Padre de su diócesis, y de igual modo se le escucha en el púlpitó decir los conm:o- vedores dolores de María, las austeridades martiriza- das de Santa Rosa de Lima, como tratar en los cen- tros obreros los problemas económicos proletarios.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx