Ciudad del sol
- 133 ~ Lo.~· salones en que he sido recibida con galantería solemne y cortesana, tienen la forma estrecha y pro- longada; lucía en ellos el rico mobiliario Luis X 1 VI con los amplios y mullidos sofás, las c'Dnsolas y m.esas orladas sobre Ia 1 s cuales tilintean .110s colgandijos de cristal de majestuosos candeleros, donde se consumen las velas señoriles a las que la electricidad no ha po- dido desterrar. Yo sabía, por mi padre, que en el ·Cuzco tenía una tía de virginal ancianidad, la señorita Yábar, y ansiaba conocerla por ser cuzqueñ~: muy engalanada ,com:0 debió hacerlo su belleza a los quince años, me Tecibió en el mejor salón de su casa, donde fuí conducida ce- remoniosa y fríamente por la anciana criada de la familia, que vestía el policromo traje provinciano. Des- pués de cortos minutos de espera durante los cuales mis ojos curiosos escudriñaban todo, apareció la simpá- tica señorita, que soporta la ancianidad con grácil fle- xibilidad: magnífico camafeo cerraba el corpiño de se- . da negro que se adaptaba al cuerpo, ajustado con boto- nes ; amplia falda de seda que se hinchaba, la engala- naba como a una · princesa de 'Trianon; abolenga rede- cilla encerraba sus cabellos obscuros. Largos aretes de topacios caían de sus orejas tristemente, acaricián- dola el rostrio cual lágrimas cristalizadas que llorasen el divino tesoro de la juventud perdida. Muy tierna, muy amable, la señorita Yábar, guar- dó siempre la compostura y dignidad de los tiempos virreinales. Me había ofrecido el sitio que en el hogar cuzqueño .se destina a la más alta personalidad que a ellos penetra : un sillón, colocado en medio de dos clá- sicos sofás. La ceremonia, la etiqueta me había ·subyugado al punto que si me hubiesen hablado de mi pie1d'.-a-terre· parisiense, del bullicio de los camJaradas exhubérantes de arte y de ingenio, yo misma me hubiese descono- cido, pues sentía que en mi ~er había penetrado el es- píritu de alguna abuela. centenaria: la paz, la quietud del ambiente en el viejo hogar me abrumaba. Hablamos de cosas tristes, de abuelos, de vínculos de familia, de muertos que no conocí, de enfermedades, de pesares soportaJdos con cristiana resignación .....
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx