Ciudad del sol

-- 124 -- E.J cortejo sonoro de·l Inca, marcial y rítmico, se- gún la melodía de Ja misteriosa quena, y las bellas prin- cesas luciendo esmeraldas y perlas entre los f antásti- cos dibujos de finas y sedosas telM, pasaron en otro tiempo por la calle del .Sol. Ví Perderse; a lo lejos, en la puerta de la Sac ris- tía, a un monje dominico; ocultando en el fondo O.el claustro la, blancura. del hábito y el negro" ropaje de la citpa, y luego escuché un eco, un murmullo tenue, que se escapaba del vetusto convento: era la oración de los Prisioneros del amor sagrado, que entonaban una

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