Yuyarccuni : revista Interdisciplinaria de Estudios Históricos. Año 2, número 2 (2018)

Yuyarccuni Año II N° 2 Jimmy Martínez 97 Concluyese la materia de estas missiones de la idiolatría con lo que se hizo della en tiempo del ilustrísimo señor don Gonzalo de Campo arçobispo de los Reyes [1619], (16) El año de 1619 entre otras muchas misiones que se hicieron se prosiguió la que otros años atrás se avia començado en la provincia de Conchucos aunque en diferentes pueblos della porque hasta entonces solo se avian visitado los desta parte acá de la cordillera y faltavan otros muchos de la otra parte della en los confines del rio Marañón y assi para llegar a ellos se ubo de padecer mucho en los caminos por ser la tierra muy doblada y de grandes asperezas por los altos y en los baxos lleno de lodazales que acá llaman pantanos y demás de esto estenderse de ordinario por todos ellos como una tan espessa niebla que encubría las veredas del camino, pero con la gracia del señor y nuevos alientos que dio a sus ministros se vencieron todas estas dificultades y llegaron a los pueblos que iban a conquistar para Dios, que asi lo dise la relación según lo mucho que les costó el descubrir la idiolatría dellos, pero con la eficacia de la palabra divina en los sermones y con los demás ministerios se fueron manifestando muchos. Bien que donde hallaron la mayor resistencia fue en un pueblo llamado Puray, que está en las márgenes del rio Marañón y este pueblo fundó el Inca y pobló de indios de los llanos para que passassen a los pasageros en balsas, respeto de que los indios serranos que antes lo hazian no podían sufrir el demasiado calor de aquella tierra y asi morían muchos. Estavan estos moradores de aquel pueblo muy necessitados de doctrina por estar distante dellos ocho leguas el cura y vissitarlos raras [p.55] vezes y aunque estos se concertaron malamente en no descubrirse, con todo usando el visitador de sus amenazas y los padres de sus halagos y religiosas caricias se fueron descubriendo y a los que lo hacían voluntariamente se les correspondía haziéndoles todo al buen pasage y lo contrario a los que a pura fuerza de testigos y tormentos confessavan pusieronles a estos últimos en señal de penitencia unas cruces de madera de media bara de largo al cuello por algún tiempo señalado y a los maestros de la idiolatría los llevaron al Cercado para que asi la enmienda suya fuese más dura. Lo especial que aquí se halló fue tener solo huacas y adoratorios comunes y no dioses penates en sus cassas contra el uso común de los otros pueblos de cuatro hermanos grandes hechizeros que se hallaron y castigaron. El menor que era de solo diez y ocho años era muy buscado y consultado de todos porque decía este embuste, que yendo de un pueblo a otro con una carta y queriendo descansar se recostó y quedó dormido y al despertar del sueño se halló entros (sic) unos riscos pelados estraños y no conocidos y que estando sin saber por dónde saldría dellos se le apareció un insigne hechizero ya difunto diciendo que el averle traído allí sin saber quién, era obra de la huaca que quería hazerle ministro suyo y aquel enseñó el oficio y dixo que para que lo entiendiese mejor avia de padecer por algún tiempo mal de coraçón y que después con los remedios que le dixo de palabra sanaría y que asi le avia susedido. Otra novela tenían aserca de una huaca que adoravan y era una tinaxa, y la fábula esta que aviendo salido muy pequeña de las manos del ollero ella mesma avia crecido y ensanchadose hasta

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