Yuyarccuni : revista Interdisciplinaria de Estudios Históricos. Año 2, número 2 (2018)

Yuyarccuni Año II N° 2 Jimmy Martínez 69 que hazia diciendo levantava todo aquel ruido sin fundamento que entibiaron mucho al arçobispo. Le hizieron tan impresión en el virrey que lo era entonces marquez de Montesclaros que huvo de dar orden al corregidor de aquel partido para que de secreto hisiese averiguasión de la verdad, pero fue nuestro señor servido que el de su parte la hisiese y que los mesmos indios viendo como los de la compañía eran parte para que el vissitador si se declaravan de su voluntad les perdonase y se huviese misericordiosamente con ellos guardando el rigor para los duros y rebeldes se fuesen declarando y manifestando de manera que los mesmos curas viendo claramente la verdad de las idolatrías y que no era como avian penssado imaginaciones voluntarias, no solo alçaron mano de la contradicción sino que recibieron de buena gana la visita y la deseavan y pedían y mucho más a los nuestros como quien avia de curar más de propósito las llagas descubiertas. Y con esto se satisfacieron cumplidamente el arçobispo y virrey, y favorecieron mucho de allí adelante esta empressa, agradeciendo en sus cartas a nuestros sacerdotes el gran bien que hazian en aquellas almas y en raçón desto está un capítulo de carta del señor arçobispo escrita a uno de los padres que allí estavan en las letras del año referido cuyo tenor es el que se sigue. “Mucho gusté de leer la carta que reseví de V.P y de entender la relación que en ella me da del fruto que se va haciendo entre esos bárbaros, sea nuestro señor bendito que se a servido de acordarse dellos y de traerlos a su verdadero conocimiento mediante estas tan asertadas y necessarias missiones de la compañía que con tan discreto acuerdo quiere continuar el padre provincial de que quedo gustosíssimo, y con grande ánimo de favorecerles como devo”. Esto hiço tan de veras su santidad que en los años siguientes entabló para todo el distrito de su arçobispado las missiones contra idólatras, dando de su hazienda todo lo necesario para ellas con mucha liberalidad de que se siguieron los buenos efectos que se irán diciendo. El primero que se vio de la vissita en este partido fue traer el doctor Ávila a la ciudad de los Reyes una gran petaca llena de ídolos de los principales que avia hallado y de tres indios que eran como sacerdotes dellos, docmatizadores de sus ritos y hechizerías, convensidos por los procesos y de orden del señor arçobispo, convocador de los indios que están repartidos por las parrochias desta ciudad se hizo un tablado alto en la plaça mayor della y asistiendo en él el mesmo doctor Ávila y otras muchas personas graves eclessiásticas y seglares en uno como auto de inquisición se quemaron todos, y los idólatras y dogmatizadores fueron penitenciados si bien con misericordia por aver confessado su delito. Esto fue de mucha importancia porque dio mucha estampida en toda la comarca y con esto se fue haziendo grande obra y también ayudó a ello lo que en uno de los mesmos pueblos se hizo con uno que indicado de ser idólatra avia negado porque convencido de los testigos fueron a su cassa y en ella hallaron los padres dos ídolos muy grandes y traídos entre el vissitador aviéndole presso a sentenciar su caussa y fue de que en un carnero de la tierra le llevasen el cavello y que por espacio de un año no se pusiese sombrero y truxesse por el mesmo tiempo una manta listada que entre ellos es cossa de grande afrenta por señalarse entre los demás. Hiço también que todo aquel año asistiese a las missas que se dixen en aquel pueblo junto a la peaña del altar mayor con una vela

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