Yuyarccuni Año II N° 2 Robert Salazar 278 Dichas unidades dinámicas empezaron a relacionarse directamente con los órganos de poder local, dando paso a la organización vecinal mediante la participación política. Como Ferradas (1983) señala, como lo indica Pedro El SINAMOS y la organización vecinal impulsada permitieron la detección de los dirigentes que asumían posiciones radicales o que potencialmente se vislumbraban como tales. Los eventos programados para la ‘capacitación’ o discusión de la problemática de los barrios facilitaba de esta manera la acción represiva o preventiva, en orden a los intereses de las clases dominantes. Un indicador, alarmante de por sí es que ha sido publicado por SINAMOS, un documento que clasifica las tendencias políticas predominantes en cada uno de los pueblos jóvenes del país. Para tener una visión más clara de la actividad de SINAMOS en las organizaciones vecinales, es preciso dar cuenta de sus frentes de acción en el campo político, económico, cultural, organizativo y administrativo: • Frente político. Un objetivo básico del apoyo a la movilización social es el fortalecimiento de la revolución y la ampliación de la base social con la significativa participación de los sectores populares en todas las decisiones del proceso de transformación5, de tal manera que la participación estructural de la población peruana será la que articule el nuevo sistema que antes sólo descansaba sobre pequeños grupos de poder privilegiados. Para posibilitar la acción del pueblo ya l mismo tiempo orientarlo en forma creadora hay, en consecuencia, dos líneas de acción que se refuerzan mutuamente; por un lado, la defensa de la Revolución y la lucha contra los factores de dominación, desviación, conservatismo y atraso, hasta su definitiva derrota. Por otro lado, el desarrollo de la capacidad creadora del pueblo para forjar las nuevas organizaciones económicas, sociales y políticas que definan las características esenciales de la nueva sociedad a lograr. 5 La ampliación de la base social de la revolución, indica que ésta ha surgido para terminar con las injusticias que han existido antes del proceso revolucionario y que permitió que la gran mayoría de la población peruana viva marginada, sometida a las decisiones de pequeños grupos de poder económico y político. Por lo que la revolución va a buscar en estos sectores antes marginados, su propia base de sustentación y apoyo. Ahora bien, si los sectores populares se deben convertir en la base del proceso revolucionario, la entrada de estos sectores en los cauces orgánicos y políticos de la revolución, producirá, necesariamente, el debilitamiento de los sectores privilegiados. La participación estructural de la población peruana será la que articule el nuevo sistema que antes sólo descansaba sobre pequeños grupos de privilegiados.
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