Yuyarccuni Año II N° 2 Axel Sanchez 225 ganando mayor competitividad. Para el caso peruano, la coyuntura fue adversa por la Guerra del Guano y del Salitre (1879-1884), que paralizó toda clase de actividad en Lima. Tuvieron que pasar ocho años para que se jugara oficialmente el primer duelo de fútbol (1892). El balompié recién se convertiría en un deporte popular en la década de los años 20 cuando Leguía utilizó las festividades deportivas como baño de popularidad y medio de control social. Muñoz (2001) sintetiza que el fútbol fue un deporte incorporado por la élite capitalina como parte del proyecto de modernización para alejar a la sociedad limeña de las antiguas costumbres coloniales como las corridas de toros y las peleas de gallos, aspecto que para los viajeros europeos que visitaban la Ciudad de los Reyes, hacían incivilizados al poblador de la capital. Además, se buscaba erradicar con los desenfrenos provocados por el consumo de alcohol, fumaderos de opio y juegos de azar que aquejaron a la juventud de aquel entonces. Este ideal modernizador de progreso se inculcó en los centros educativos a través de la incorporación de la educación física, y así el balompié empezó a difundirse en todos los sectores de la población. Con referente a ello, menciona que: El fútbol personificó el ideal de este nuevo hombre de acción y con iniciativa al que se aspiraba para que el país progresara. En el siguiente número de la revista El Sport publicaba que las reglas de juego de este deporte constituían un verdadero sistema educativo” qué produce hombres muy amantes de la libertad, muy respetuosos de la autoridad y las leyes, que se bastan a sí mismos y que poseen en alto grado espíritu de asociación”. El fútbol personificó el poder de cambio de los deportes en las costumbres de los hombres. Juego de competencia por excelencia, el fútbol se convirtió en el prototipo del ideal masculino. (Muñoz, 2001, p.229) El fútbol representó un deporte colectivo de valores y principios burgueses y de espíritu libre, como señala Jaime Pulgar Vidal (2014); sin embargo, la unicidad de este deporte se explica a partir de su objetivo principal. Bellos (2010) sostiene que el fútbol llegó a Brasil, primero en la región de Sao Paulo en 1894, y en 1901 llegaría a Río de Janeiro, donde Oscar Cox fue el personaje quien introdujo el balompié en la región carioca. En Río, 350 kilómetros arriba y en la costa, la llegada del fútbol fue de igual de poco llamativa. Oscar Cox, otro anglo-brasileño, regresó de sus estudios en Lausana, Suiza. En 1901 organizó un encuentro entre miembros de la Asociación Atlética y de Cricket de Río y jóvenes locales acomodados. Fue la primera vez que el fútbol se extendió por Río más allá de los británicos. El acontecimiento paso casi desapercibido. Los espectadores eran el padre, la
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