Yuyarccuni Año II N° 2 Jair Miranda 170 donde Quirós distrajo exitosamente al enemigo para que los patriotas continúen hacia su destino, lo cual llenó de prestigio al quien en un inicio se presentó como un guía local (Costa, 1960, p. 87-88). El 12 de noviembre San Martín instaló su cuartel general en Huaura y a los dos días formó el Cuerpo de Voluntarios Guerrilleros. Desde un inicio, para San Martín y otros jefes insurgentes, las partidas guerrilleras constituyeron un elemento vital para asegurar la victoria del ejército libertador, sea por motivo de una guerra de recursos, derrotar a los realistas de la sierra con ayuda de sus conocimientos de la geografía, o cercar Lima. Además, el procedimiento del ejército libertador para adherir soldados a sus tropas era totalmente distinto al realista, pues mientras que el primero incentivaba materialmente a los pobladores para que le fueran fieles, el último prometía no castigarlos si colaboraban, formulando amenazas claras y concisas (Escanilla, 2014, p.112). Quirós logró observar en los insurgentes patriotas la oportunidad perfecta para insertarse en lo que hemos denominado el ascenso social; sin embargo, no solo el prestigio de la carrera de armas o lo beneficios económicos incentivaron su ingreso, sino también la posibilidad de asegurar de armamento a sus hombres y justificar determinados actos vandálicos, como veremos enseguida. En este sentido, y siguiendo con la narración de Costa, Quirós, al conocer la formación de partidas guerrilleras, se presentó el 20 de noviembre en Supe ante Francisco Vidal para pedirle ser aceptado en las tropas patriotas (Costa, 1960, p.92). En su memoria, Vidal mencionó que durante su estadía en Supe ante él “Se presentaron muchos supanos voluntarios a servir en el Ejército” (Vidal, 1950, p.32). Aunque no nombre a Quirós, puede que el bandolero haya estado entre los que se presentaron. Poco antes, Vidal había organizado su partida de guerrilla para atacar Supe, compuesta en su mayoría por familiares y amigos8. Dicha empresa tuvo éxito, ascendiendo San Martín a Vidal al grado de capitán, “el primer soldado peruano en la Independencia” (Vidal, 1950, p.32). La partida de Vidal siempre siguió las órdenes que se le hicieron llegar, sea ante San Martín, Alvares de Arenales o ante el guerrillero Nincavilca. Es decir, respetaba la jerarquía establecida, subordinándose a la comandancia general. Vidal derivó a Quirós a Huaura para que tenga una entrevista personal con San Martín. Quirós le narró su historia, asimilando estratégicamente en su labia el discurso insurgente y acreditando lo beneficioso que podría significar su ingreso, convenciendo al libertador de sus deseos de servir a la “causa patrió- 8 “[…] don Santiago Fonseca, don Félix Vidal mi hermano, don Sixto Nicol mi hermano político, don Ventura Boseta, don Pedro Anzures, don Juan Pacheco, don Ramón Cavero, don Doreto de los Santos, don Melecio Romero, don Melchor Morales y don Vicente Boqueas […]” (Vidal, 1950, p.31).
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