Veladas literarias de Lima: 1876-1877
MERCEDES B. de DORADO Los u nos á los otros, Y os amaréis en pago De lo que yo os amé.- Siguió la cena Y de Jesús al lado Un hombre sin aliento Llegó corriendo y se sentó cansado. Era Judas: su rostro solapaclo Impasible arrostró de los Apóstoles Las miradas; mas luego Que encontró de Jesús los ojos fijos En su semblante con tristura in tensa, No pudo resistir esa mirada Cnya dnlznra inmensa En sn alma penetró como una espada. Jesús, en tanto, con paterno acento Y entrañable cariño les d ecía: -He deseado con ansia en este día Comer la Pascua por la vez postrera Con vosotros; q ne ya la hora es 11 egada De volver á mi Padre, CumpHendo así su voluntad sagrada. Y contristados ellos exclamaron: -¿A dónde vas, Señor? contigo iremos!- Mas Él con tierna compasión les dijo: -Vosotros no podeis seguirme ahora A donde voy; pero mi afán prolijo El camino os dirá ... - Tnrbóse en ese instante Su divino semblante; Mas continuó diciendo con sosiego: -En verdad os lo digo: entre vosotros Hay uno que entregarme dehe luego, 17520 · , ..... 43
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx