Veladas literarias de Lima: 1876-1877

A CISCLO VJLLARAN 455 Allí quedaron esas flores; allí dejaron su semilla: allí nació la Misquichilca, llevando en sn sávia las cenizas de sus cor2'- zones, ~ e se amaron; y allí cada año, el 1° de Mayo, suelen ir las gentes de mi pais, los pobres con sencilla credulidad, los ricos por paseo, á buscar la flor del cariño. * * • El último Harabicu tambien ha hecho su peregrinacion al elevado cerro; tambien ha buscado aquella florecita encan- tada, sin poderla encontrar, y por eso sus cantos expresarán siempre su pena. 2 BAUTISMO DEL ÚLTIMO HARABEO, leido por su autor Acisclo Villarán. Que yo soy el sacristan, Mi título lo revela Y traigo aquí la vela, Para que fugue Satan. Esto manda el cristianismo, Sin que el mundo se alborote, Y, me junto al sacerdote, En la pila del bautismo Vengo á la fuente sagrada De agua cristalina y pura, De adonde una criatura Sale limpia, inmaculada.

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