Veladas literarias de Lima: 1876-1877

446 VELA DAS LITERARIAS El lindo principal que habitaba Sofia, abiertas de par en pa r Eh'is puertas y ventanas, hallábase vacio y abandonado. Pasada la primera impresion de sorpresa, Manuel e preci - pitó llamando á Sofia en aquella desierta morada, que rep itió con bo sonoro el adorado nombre. La muger del portero, ocupada de recoger del paviment o esos objetos menudos, despojo ele una mudanza, oyó las vo res de Manuel y le salió al encuentro. -Cómo! ,¿no lo sabe usted, señor?-preguntóle admirada . · -¿Qué sabré, si acabo de llegar. Pero ¿dónde está Sofia? -Se casó con un Capitan inglés que llegó, la vió, la amó , pidió su mano, la obtuvo, y con esposa y suegra marchós e á Europa. Todo esto en menos de quince dias! ¡Qué! si le d igo á usted, señor, que ha sido un escopetazo. Eso sí, ¡qué m ag- níficos regalos de boda! El Capitan se babia traído toda la se.dería de la China para obsequiará su novia .... Y las joyas! Aquello era un cielo estrellado! Qué envidia ha tenido la hija del escribano de enfrente , aquella que tanto bromeaba á usted con sus risitas euando lo Yeia venir doncle la señorita Sofia. Ahora se habrá mord ido la lengua. ¡Qué rabie! motivo ha tenido de sobra! Dicen que el Capitan posee inmensas riquezas. ¡Dios se la s deje gozará los dos!- La portera haLria podido hablar largo tiempo sin que na - die la interrumpiera; Manuel no escuchó sino dos frases que lo dejaron pálido y yerto ante ella. ¿Cuánto tiempo quedó así? Al volver de sn estupor, encontróse solo en aquella mansio n vacía y silenciosa, que abandonó sin darse cuenta de e llo, mudo, rígido, marchando ante sí, como un autómata. Pero al salir á la calle, una vocesita agridulce que descen- dia de tras las celosías de los balcones de enfrente, llegó al oido de Manuel cantando con burlona espresion:

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx