Veladas literarias de Lima: 1876-1877
JUANA M. GORRITI 443 prando cuanto el niño se dignaba señalar con su rosado de- dito en las lujosas vidrieras de Mercaderes y Plateros. 0 Así Cllj.ndo regresaba á su casa, parecía una tienda ambu- lante de titiritero. La simpática figurita del rapazuelo halló tambien gra~a en el ánimo de doña Chepita Cueto, cuando fué á leer bajo la férula de esta intransigente preceptora, el Primario de Man- devil. A ello debió Manuel que sus orejas salieran intactas de aquel recinto: exencion de que no podrá alabarse ninguno de los elegantes jóvenes de la presente limeña generacion. Tal fué la infancia de Manuel. Gracias á su alta inteligencia, hizo grandes progresos en el estudio, á pesar de ser pocas las horas que, para consagrarle, robaba al inmenso programa de placeres, fraguado con sus compañeros de San Cárlos en el patio de los Naranjos, y ám- pliamente realizado por la inagotable liberalidad paternal. Así, entre un sarao y una partida de campo, Manuel arre- glaba una tésis, y la sustentaba con una elocuencia que llena- ba de admiracion á sus oyentes; de orgullo á sus profesores. Habituado á lograr cuanto deseaba, desconocja lo que se llama: contrariedades de la vida, y cuando sus amigos habla- ban de las decepciones que cada ilusion oculta, sonreía incré- dulo, y le parecia imposible encontrarlas jamás en su camino . . Sin embargo, el dia llegó en que una, y tremenda, viniPra á visitarlo bajo la forma de una calabaza .. . . . ...... . -Vas á partir!-clecia una linda jóven, mirando á Manuel con espresion de amorosa pena-¡Ah! si fuerd. un viaje forzo- so demandado por el deber ó el honor. Pero una partida ele recreo! el estreno de un ferro-carril. ..... Gran motivo para contdstar mi corazon! -Te juro, amada Sofia, que ...... -No jures, Manuel! Vas á decirme que no puedes desairar la invitacion de Meiggs y su deseo de que hagas la descrip- cion de las perspectivas de ese camino al traves de los An-
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx