Veladas literarias de Lima: 1876-1877

440 e VELADAS LITERARI.4.S De qué sirve mi queja lastimera Arrastrada sin éco por el vjento Si no encuentra otra queja compañera? o Quien no halla como el suyo un sentimiento Sufre el mas cruel y bárbaro tormento. Vagando ahora por incierta senda, Sin tí, querida luz que me alumbraba, Ay! no hallo, no, quien mi pasion entienda! Yo, en tu pecho mi frente reclinaba, Y, confidente leal de mis dolores, Todos mis sufrimientos te contaba. Para mis desengaños punzadores, Solícita guardabas un consuelo Que tu alma derramaba en tus amores. Y cuando, maldiciendo de este suelo De la virtud dndaba, te veía Y ya pensaba en la virtud y el Cielo. A dónde, caminando, encontraría Compañera mas fiel y mas amante Y de mis tiernos hijos mejor guía? Tú me trajiste un corazon constante, Una fé eterna ante el altar jurada, Que ha ido creciendo instante tras instante. En la creencia y la humildad criada Tú me enseñaste el bien, porque no ignoras Que sin él en la vida el hombre ¡es nada! Por eso, como plácidas auroras, Que embellecen perfume, luz y brisa, Han pasado radiantes nuestras horas.

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