Veladas literarias de Lima: 1876-1877

RlCARDO PALMA 391 sos que estremecen por los arrebatos de la pasion y que es? candalizfü por la desnudez de las imágenes. Hay en ese yaraví t.gdas las gradaciones del amor mas delicado y todas las estravaganc1as del sensualismo mas grosero. Los perros ahulla ban lastimosa y siniestramente, al ede- dor de la casa parroquial, y aterrorizados los indios de Yana- quihua abandonaban sus chozas. Y las dolientes notas de la quena y las palabras tremendas del haravicu seguían impresionando á los vecinos, como las lamentaciones del profeta de Babilonia. Así pasaron tres días sin que el cura abriese la puerta de su casa. Al cabo de ellos enmudeció la quena, y entónces nn vecino español atrevióse á escalar paredes y penetrar en el cuarto del cura. Horrible espectáculo! La descomposicion del cadc1,ver era completa, y don Gaspar abrazado del esqueleto, se arrastraba en las convulsiones de la agonía. III Tal es la popularísima tradicion. La Iglesia folminó excomunion mayor contra los que can- tasen el Manch~y-Puito, ó tocasen quena, dentro de nn cántaro. Esta prohibicion es, hoy mismo, respetada por los indios del Cuzco, que pM ningnn tesoro. de la tierra consentirian en dar el alma al demonio. ANOTACION. La señora Gorriti dió por tema para la próxima velada: Las Gwirnaldas de la m:da, designando para ocuparse de la esposa y la madre á. las señoras de Plasencia y de Eléspurn y de la vírgen á la señorita Buendia. ---·· .. ··---

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx