Veladas literarias de Lima: 1876-1877

ACISCLO VILLARÁN 345 zuela de la Inqu1sicion, entrando por la calle de los Marqueses ':> de Zárate. · Los m~chachos abr]an y cerraban la marcha, pinchaban al burro mas de lo conveniente y gritaban sin interrupcion: Juan de la Coba Y con joroba Niño bonito Con platanito. A esas frases agregaban una tropa de obcenidades, las mas obcenas, en las que se le mentaba á don Juan á su respetable señora madre, se le traía á colacionad referendum al señor su padre, para plantificarle velis nolis los consabidos huesos frontales en las sienes, y ni se perdonaba á la ant]gua y fiel chusca que sacó á luz á la Coba del recinto en que permane- ció nueve meses ó poco menos y que lo sacó tircindolo por toda la patología. · El decreto municipal pr~scribia que las alusiones infama- torias fueran á los descendientes del fngado, y el pueblo infringía la resolucion superior, haciendo caer el peso de la jarGina sobre los ascendientes; ya se vé tambien que Dios no había dado hijos á mi hombre, ni el Diablo le habia adjudi- cado coj]jos. De boca en boca y el.e generacion en generacion se adulte- ró, vulgarizándose la tonadilla y por eso ha llegado á nues- tros oídos aquel disparate ele Juan de la Coba Lo corcoroba Niño bonHo Lo planta.nito. y lo demas que por colorado, en guarda de los fueros que debo á mis pulcros oyentes y por honor del párrafo que concluyo, me abstengo de referir.

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