Veladas literarias de Lima: 1876-1877
RICARDO PALMA :333 haberse descubierto el gatuperio, desapareció de Sevilla sin :> que alma viviente pudiera dar razon ele su paradero. Al fin,¡ despues de meses de andar tomando lenguas, supo el ultrajado hermano, por informes de un oficial de la Casa de Contratacion, que don Cárlos babia pasado á Indias e,¡con. diendo su nombre verdadero bajo el de Antonio ele Robles. Don Rafael realizó inmediatamente su ya mermada ha- cienda, encerró en el Convento á la desventurada hermana y, por el primer galeon que zarpó de Cádiz para el Callao, vínose al Perú en busca de venganza y desagravio. II La víspera de Corpus del año de 1547, un gentil mancebo de veintiocho años, presentóse, á seis leguas de distancia del Cuzco, al capitan Diego Centeno y pidióle plaza de soldado. Simpático y de marcial aspecto era el nH1zo, y el Capitan que andaba escaso de gente (pues segun cuenta Garcilazo, solo babia podido reunir cuarenta y ocho hombres para la arries- gada e:npresa que iba á acometer), lo aceptó de buen grado, destinándolo cerca de su persona. Antonio de Robles, favorito de Gonzalo Pizarro, estaba encargado de la defensa del Cuzco, y contaba con una guar- nicion de trescientos sollados bien provistos de picas y arca- buces. Pero la estrella del niuy magnífico Gobernador del Perú comenzaba á menguar, y el espíritu de defeccion se apoderaba de su~ partidarios. En la imperial ciudad érale ya hostil el vecindario, que emprendia un trabajo de mina sobre la. lealtad de la gnarnicion. Centeno, fiando mas en la traicion que en el esfuerzo de los suyos, pasada ya la media noche, atacó con sus cuarenta y ocho hombres á los trescientos de Robles que, formados en escuadran, ocupaban la Plaza Mayor. Al estruendo de la arcabucería salieron los vecinos en favor de los que atacaban,
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx