Veladas literarias de Lima: 1876-1877

MERCEDES C. de CARBONERA 285 haciéndonos comprender su nada y lo efímero de sus pla- J ceres. El de~ngaño es un gran señor que va siempre en pos del ruido y la algazara de los grandes salones. En su orgullo jamás ha descendido hasta la humilde choza que se esconde misteriosa como un nido de avecillas entre la espesura de los árboles .que le dan sombra. Por eso es feliz el campesino que en su miseria encuentra colmadas todas sus aspiraciones y á ejemplo de las aves que anidan en su humilde choza, canta de alegria y felicidad. Es feliz, porque no va en pos de ese fantasma soñado por nuestra imaginacion, que llamamos felicidad y cuya realiza- cion no es mas que un desengaño. Su imaginacion no ha ido mas allá de sus necesidades y muchas veces tendrá mas de lo que apetece. Cuando el astro esplendoroso del día dora la cumbre de la montaña anunciándole el buen tiempo que hará fructificar la mies que ha confiado á. la tierra, y florecer los árboles fru . tales del h1rnrto ..••.• entonces se prosterna y dá gracias á Dios por todos los beneficios con que lo ha colmado. El desengaño de la vida es esa noche profunda que sé forma al rededor de todas nuestras facultades y que no nos deja percibir ese tesoro. de goces infinitos y de beneficios que guarda la naturaleza para el hombre sencillo que vive segun esas leyes. El desengaño, no alcanzaría á herir nuestro cnrazon si no hubiéramos formado de nuestra felicidad un mito, nacido de imposibles que queremos realizar.

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