Veladas literarias de Lima: 1876-1877

e 250 VELADAS LITERARIAS cuérdasele en el mundo católico bajo el nombre de San Francisco Solano, (quien luego llegó á la region argentina, y ambos, como Santo Toribio, merecieron ser cano izados en mérito de excelsas virtudes). T\que acompasado de tambor m&rcanclo el paso, anunciaba al Virey, rodeado de todas las corporaciones civiles y milita. res; y el populacho cerraba la marcha tras una seccion de artillería é infantes de la guardia. Así concl uia la procesion que era precedida por un peloton de arcabuceros y el Capitan de caballos y corazas. Las veinte andas delante de la del Señor y la Vírgen, des- pues de dar vueltas en torno de la plaza mayor y pasar por San Francisco, volvieron á la gran Catedral, de la que Pi- zarro puso la primera pi edra. Ya se usaban las tapadas y beatas murmuradoras de todo tiempo, pero la crónica no refiere ningnn desmayo entre los apretones de devotas é indevotos. Hubo en segnida parada y besamanos, y toros y cañas, hasta que caida la noche se prendieron los árboles de fuego que desde el mentidero público (gradas de la Catedral) admi- raban con la boca abierta los diez mil curiosos de Lima. Tal fué la mas lujosa procesion que recuerdan los anales de esta Ciudad de los Reyes, segun carcomido pergamino mal guardado en la Biblioteca, aqní fundada por el general San Martin; y que bien pudo ver desfilar desde las ventanas de este mismo salon, cualquiera de las curiosas vecina~ que haya tenido la curiosidad de vivir trescientos abriles.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx