Veladas literarias de Lima: 1876-1877

ADRIAN.4 BUENDIA cEl ombú solemne, aislado, De gallarda airosa planta Que á las nubes se levanta Como faro de aquel man. <i:El Ombú!-Ninguno sabe En qué tiempo, ni qué mano En el centro de aquel llano Su semilla derramó. Mas su tronco tan ñudoso, Su corteza tan roida, Bien indican que su vida Cien inviernos resistió"· ..Al mirar como derrama Su raíz sobre la tierra, Y sus dientes allí entierra Y se afirma con afan, Parece que alguien le dijo, C1iando se alzaba altanero: Ten cuidado del Pampero Que es tremendo el huracan •. 221 El huracan! El pampero! No temais, señoras y señoritas; es un viento sur que arrastra y lleva de encuentro cuanto á su paso se presenta; su ronca voz es bufido de la garganta de de los Andes; impone, llena de admiracion y de pavor, pero no temais, os lo repito, porque es el soplo de vida de aquellas vastas regiones, su éco magestuoso es el clarín que pregona la grandeza de sus hijos. Os habeis impresjonado con el soplo del pampero! Apar- tad la vista de la inmensidad de la pampa, y llevemos nues- tros pasos á uno de esos hermosísimos pueblos, que formados por deliciosas quintas rodeadas de elegantes verjas, circun- dan á Buenos Aires, como un marco de esmeraldas y de flores .

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