Veladas literarias de Lima: 1876-1877

e 220 VELADAS LITERARIAS poetisa de fama muy elevada. Ved á la elegante Eduarda Mansilla de Garcia y á la inspirada y no menos bella Josefina Pelliza de Sagasta. Llenos de admiracion contemplad á la e misteriosa Emma Berdier, cuyas armonias se escuchan como los cantos de los seres invisibles, y aplaudid el entusiasmo de ( las hermosas porteñas que se ocultan bajo el perfumado nom- bre de Adelfa, Hortencia, Violeta y Lila. Allí teneis á Ricardo Gutierrez, Echeverria, Balcarce, Hi- dalgo, Ascasubi, Domingnez, Obligado, Gomez y otros que cultivan con amor y con perseverancia las letras, para dar á su patria un timbre mas de inmortalidad y gloria. En el catálogo de los grandes hombres que ha tenido Buenos Aires, hallareis al imponderable Belgrano; á San Martin, el libertador insigne cuya fama colosal es tan grande como el mundo; á Mitre, el diplomático, escritor y soldado que tantas glorias ha alcanzado para su patria; á Perez, el abnegado ciudadano que supo rendir su vida por amor sin ejemplo á la humanidad doliente; y hombres tan grandes y tan notables como estos, hallareis muchos entre los hijos de esta culta poblacion. Y tambien hallareis heroinas como la señora de Alsina, cuya hazaña es por todos conocida y ala- bada. Estamos en Buenos Aires-¿ divisais esa vasta inmensidad, cuyos límites se pierden en el horizonte azul, y cuyo lujoso pavimento es de esmeraldas y flores? Es la pampa, donde como ·ha dicho Dominguez- «El bibí, los machachines, El trébol, la margarita, Mezclan su aroma esquisita Sobre el lucido tapiz». Allí se ostenta rnagestuoso el Ombtí, para dar un asilo al caminante~ bajo la admirable fronda de sus hojas. Ese árbol maravilloso que el mismo poeta ha cantado en estas bellísi- mas estrofas:

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