Veladas literarias de Lima: 1876-1877

MERCEDES C. de CARBONERA 209 este tema, considerando, que para establecer una compara- cion entre la belleza y la inteligencia, preciso es mirar á la muger bjo la seductora y risueña faz que presenta en los salones, considerándola solamente, como un adorno, como un dije, ó si se me permite el calificativo, como una ha a que arrebata con su belleza y encanta con su talento. Forzoso será olvidar la grandiosa mision que la ha sido encomendada por la naturaleza; mision augusta y sublime, de esposa y de madre, en la que la belleza entra por tan poco, y la inteligencia tiene que entrar por tanto. Si hubiera de considerarla bajo de esta última faz, absurdo seria y muy grande, establecer una comparacion entre la importancia de la belleza y la de la inteligencia. Al tomar á la belleza para ponerla en parangon con la inteligencia, hablaré de ella segun nuestro tipo, es decir, de aquella con ojos de cielo, cabellos de oro, cútis alabastrino, y cuerpo de esbeltas y delicadas formas. ¿Preciso será acaso, que os presente tambien un tipo de la muger inteligente? No, el talento no tiene mas que un solo tipo, y no puede jamás confundirsP-, ni ocultarse, y si bien es cierto, que entre el vulgo de las intªligencias hay muchas formas y gradaciones, el verdadero talento no tiene mas que una sola forma, una forma única y eterna, puesto que su modelo es Dios. Para juzgar del poder de la una y de la otra, imaginémo- nos dos tipos, opuestos el uno del otro; la una dotada de una belleza perfecta y deslumbradora y sin ninguna inteligencia; la otra de una inteligencia poderosa y clara y sin ninguna belleza. ¡Una muger bella!-estas palabras nos parece que simbo-- lizan estas otras-Una muger perfecta. La belleza es la manifestacion mas elocuente que tiene la naturaleza, para despertar en nuestra alma la idea de nn Ser infinito, grande y perfecto: he allí por qué en todo corazon noble, P,Xiste un culto ferviente :para todo lo que es bello; he 14 ')

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