Veladas literarias de Lima: 1876-1877

RICARDO PALMA 85 cara y brazos con agua helada, pasóse los dedos á guisa de peine por la enmarañada gnedeja, lanzó un regüeldo que por el olor á a zufre se sintió en todo Paseo y veinte leguas á Ja redonda, y paso entre paso, cojitabundo y mal trecho, llegó al sitio denominado Ul?:achi. Si vas lector de paseo al Cerro de Paseo cuando el ferro- carril sea realidad y no proyecto, pregunta á cu8.lquiera cuál es la peña sobre la que estnvo parado el Diablo, y no dudo que hallarás un complaciente indíjena que te la haga conocer· La tradicion añade que en Uliachi volvió el Diablo la cara hácia el pueblo y pronunció el siguiente speech, malcli- cion, apóstrofe ó lo que sea: -Ti.erra i.ngrata! No eres digna de mí. Verdad que tampoco te hago falta porque llevas en tu seno tres pecados capitales y ya vendrán los restantes. Abur, hasta nunca,- (Alguien me ha contado que como el Diablo no puede decir ¡á dios! es invencion suya la palabra ¡abur! con que muchos acostumbran despedirse. Así, tengan ustedes por sospechoso al que les diga ¡abur! y por lo quepotest échenle una rociada de agua bendita). -¡Abur! Abur! te dejo berrneco, joroba, y sarna que ras- car ...... porque te dejo á los Izquieta.- XIII Sonetos recitados por su autor Núma P. Llona. Á UNOS OJOS, Negros, dulces, brillantes, soñadores Como los ojos de árabe gacela

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