Veladas literarias de Lima: 1876-1877

VELADAS LITERARIA. densa que segara á los pigmeos para no ver el cadáver de un gigante, ¿por qué la mujer afoetunada á quien le diste tn nombre, no fué otra Artemisa depositando tus cenizas en sunttwso mausoleo? Ho:c cuando venga el extranjero á las playas americanas, no verá en obsequio de tus restos ni una modesta tumba, ni un ciprés que la cobije, y tal vez, tal vez, pone su planta allí donde debiera doblar la rodilla .... ! III Trásfugas de la naturaleza, los americanos civilizados, ol- vidaron los restos de su libertador:-mientras que los ame- ricanos aun salvajes, por en medio de sus bosques, llevan en su vida nómada con religioso respeto, las cenizas de sus antepasados ... ! Sucre, como Rómulo, desapareció para vivir en la mansion divina. IV Quiera Dios que los restos de Sucre, ya que no tienen un sepulcro, se hayan esparcido en todo el continente ameri- cano: asi, ellos serán el fecundo germen del sentimiento de la Libertad, como son las hojas arrancadas y llevada por el viento la semilla de los prados y los montes. V Mientras tanto, deploremos los capl'ichos del destino, y tengamos en el corazon, esculpido con el buril de la gratitud, el he1·oico nombre de Sucre! Que ese nombre lo murmuren siempre nuestros hijos, J... así cubriremos en parte la deuda que le tenemos.

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