Tradiciones cusqueñas. Leyendas, biografías y hojas sueltas
AMOR DE REDONDEL. 181· ' 1 jer, .cuyos ojos le hirieron el alma el primer día que se presentó en la plaza de Acho. 1 , . Los amores de los toreros son fieros, terribles, co- ' mo el oficio. El amor del torero ha puesto su límite entre la muer- te ó la vida. Pancho Ccolque nació impetuoso, y sus pasiones eran invenciDles. Su resolutión fué el- combustible que arrojó .llama en el corazón de la mujer poco há desdeñosa. · Las aberraciones de la mujer son infinitas, como su ternura. Paulita Laredo, de posición media:namente ventajosa, amó en los umbrales de la muerte 1 al torero á quien despreciara en vida. y le amó hasta darle su mano. Pancho Plata cuenta su dicha por horas; ella asegura que tiene encantos desconocidos el amcr de un torero, y cuando' habla de ello á sus amigas:-Hijas: les dice,- no hay como el amor de redondel. · 1 Protestamos,-·-responden el1as, con la gracia encan- tadora que tienen los ángeles de falda, qu'e pueblan las orillas del Rímac. Pero la verdad es ·que el amor tiene héroes aun en las clases desheredadas de los grandes pueblos. 'I \ 1 -4·~~·-. - \ ¡ • 1' 26
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