Tradiciones cusqueñas. Leyendas, biografías y hojas sueltas

• 1 AMOR DE REDONDEL. suertes á sus semejantes. Quiero formar en filas, y ma- tar gente, nfatar hasta vencer ó morir. El 'general, con sorna intencionada, aprobó la resolu- ción del torero, y lo mandó en calidad de distinguido al batallón «] unín,, N? 1? de línea. · ' ' , .... II. En Lima, ¡cómo se cruzan las impresiones del am- mo! Variantes todas sobre un mismo tema: placer y felicidad. . Lima comenta 'con ternura un balazo que un gringo, se aplica, como portante al otro mundo, y se lastima cuando un chino se balancea ahorcado por su propia mano para viajar á Tonquín; mas, luégo, la Mascota ó Boccocio, la alegre romería de la Exposi~ipn, ó el lis- tín de los toros le cambian la escena, y le varían el sentimiento. La gran, capital encierra el Perú, donde. se conden,sa el bullicio de toda la República. Sus mujeres sueñan en un campo en cuyos matices se alternan confundidos muchas 'veces, lo serio y lo su- perfluo. La limeña es grande, líeroica, si se trata de acciones . elevadas y nobles: es niña cuando desciende al nivel de las pequeñeces de la vida. Alargél; la mano al desgra- ·ciado; alivia una dolencia, besa la frente de las víctimas del dolor, y después reparte sus niñerías entre las mo- das _que confecciona madama Borrel Fontete, sus ele- gantes sombreros; los joyeles de las vidrieras de Basiga- lupi y las alabastrinas mesas-de ,la hedalería de Capella. Cuando se trata del Acho, Lima es la Babilonia del ehtusiasmo, y ~i. ainda se beneficia á una compania de .Bomberos, esos esforzados campeones del , valor, el desprendimiento y el heroísmo, el pueblo enloq u~ce para dirijirse á la plaza histórica. ~ra l!na tarde de toros. Los listines prometían mucho. EspaG:las, capas y banderilleros estaban recomendados en letras de mol- de, y sólo un nombre quedaba en blanco. \ ·•

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