Tradiciones cusqueñas. Leyendas, biografías y hojas sueltas

ENTRE DOS LUCES. 133 com~te, y en la lucha . . . . sonó la- tétrica vibra- ción del bronce imponiendo pftZ en nombre de los.ven- · ddos, recogimiento y penitencia en nombre de la Iglesia! . . . . . . . . . . Habían trascurrido tres días como una sola hora que -resbala feliz. Nadie alcanza á detener esos momentos que abren paréntesis de olvido á los tristes afanes del vivir. Y el lenguaje de las ruínas, mudo y sombrío, otra yez tOrf!a á decir al hombre, que en este .mundo todo muere así! IV. Los carnavalistas · van al templo, llevando la á.mar- gura de un recuerdo, porque la memoria de la felici- dad que pasó, es, lo dijo Mármol, «el veneno de la felici- dad futura,)) que siempre distinguimos velada por la duda. El corazón sin sentimientos conser\ra un vacío como de algo que voló al infinito. · La estudiantina, la festiva comparsa que tantas sim- .patías ha cosechado, se dirije al asilo de los enfermos llevando el fruto de su ingeniosa manera de pedir «una Hmosna por amor de Dios!! >' El corazón generoso se expande, lleno de un algo cetestial que hemos _distinguido entre dos luces. -~ '

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