Tradiciones cusqueñas. Leyendas, biografías y hojas sueltas

= (Al D. í>. Rafael Sanchez Diaz.. ) l. , Sumo y sigo con mis empolvados pergaminos de mas gran- des 6 mas chicos garabatos, y aquí va una tradición fundada. en datos auténticos y autógrafos; la verdad pura y sin mancha.. >' Era el año del Señor, 1701, y figuraban con reales preemi- nencias sus Señoría~ don Diego de Navía, don Rodrigo de Men- doza y don Felipe J oseph de Toledo, bajo inmediata subordi- nación al General don J oseph de la Torre Vela, Corregidor y Justicia Mayor, Caballero de la Orden de Calatraba, y protector · innato de más de un calavera que, sea dicho con franqueza, no falta en ningún rincón de la viña del Señor. La imperial ciudad del C~zco celebraba á la sazón reales exequias por el difunto Rey don Cárlos Segundo, á quien Dios tenga en su santísima gloria, y ese dia se echó á andar por es- tas antiguas veredas de los incas el venerable Padre Fray Juan Tadeo Gonzalez de la Orden de Predicadores. El Padre Gonzalez ~iz fué oriundo de Paucartambo; varón de virtud nunca puesta en · tela de duda, inocentísimo, y hu- milde como un cordero. El autor que consultó agrega á lo di- cho, un personal no vulgar y presume que á no haber sido el hábito, estaba llamado á representar grandes ·hazañas en los sa- lones de Venus. Dígan mis lectores sino sería fraile de méri- tos don Tadeo, y si no tenia disculpa la agitación cque Satán 11egó á concebir por varón tan esclarecido. _ Cuenta en seguida, el pergamino, que el demonio de aquellos tiempos, era amigo de burlarse de la gente escrupulo- (1) El Rodadero, cerro q11e domina á la ciudad del Cuzco. 1

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