Tradiciones cusqueñas. Leyendas, biografías y hojas sueltas

Ccatta-hueq . ~ , briina :amargada por la desgracia sin remedio, á la vez que en- derra una maldicíón lanzada con la furia del averno contra quien la provoca. Con esa palabra se pactó entre aquellos indios el juramento de la guerra sin cuartel á los victimarios del Monarca; con esa palabra se comenzó á esconder 1as riquezas del Imperio, y repitiéndola se cavaron mil subterráneos inaccesibles á la planta del europeo. Los veinte indios ocultaron en aquel 1 ugar todo el ()ro que llevaban, socavando la dura peña) en la cual quedó una cueva sombría que esconde aquellos tes - , ros, Dios sabe en qué dirección. III. Actualmente . existe la cueva de Ccatta-lzueqque, á una media milla de la histórica población de Tinta. Parece formada de petrificaciones, y ¡extraña coinci- <iencia! en todas direcciones se ven como gotas de agua próximas á desprenderse. Acaso las piedras siguen llorando el duelo de Ata- hua1lpa; acaso vierte · la roca la lágrima turbia de una raza desheredada!! . . IV. ¡Cuántas veces hemos ido tanbién nosotras á sentar- nos bajo la sombra de aquella cueva misteriosa para fojear, en la soledad, las pájinas de Garcilaso y de Pres- cott, contemplando la pasada opulencia del Perú, junto á autores añejos, cuyo nombre ni siquiera consta en el raído pergamino! ¡Alguna vez también fué á juntarse con aquellas lá- grimas turbias petrificadas, el · llanto del corazón que cae sobre las ruínas de la patria, y en la hora de la tem- pestad, quién sabe, si exclamando, como nuestros com- patriotas: ¡ccATTA-HUEQQUE ! !

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