Tradiciones cusqueñas. Leyendas, biografías y hojas sueltas

~===-=:=:-'-======--=:===r======:c-.::~====================== (A mi tío don Samuel Usandivaras.) I. Los templos y monasterios, no solo fueron el asilo de la virtud y el saber, esas dos riquezas del espíritu humano; sino también de los tesoros materiales. El oro, la plata y las pedrerías de mas importancia eran destinados al templo, y legadef)S á lag instituciones religiosas, por esas almas sencillas y creyentes que, al tocar los mr brales de la muerte, volvían los o.jos hácia las puertas del templo de Dios, refujio firme y consolador. Si en 169.9 estuvo en su apogeo la magnificep.cia de los tem- plos en el Cuzco, en 1681 llegó á su mayor altura. Deslumbrarían al lector de nuestros dias las descripciones que de aquellas riquezas poseemos, debidas á la curiosa lal?o- riosidad de un cronista antiguo. Como una pequeña muestra copiamos la lista de lo que hi- zo fabricar el doctor don Manuel de Mollinedo y .Angulo, XII Obispo .del Cuzco, lista que no d~jará de producir el comején de la codicia ~n algunos de nuestros lectores. Allá vá ella. De oro. Cuarenta y dos cálices, con ricas cinceladuras y piedras. Una corona, con tres piedras de gran valor, para la Virgei;i llamada la LINDA que se venera en la Catedral. g2 custodias. 20 Frontales. 21 lámparas. 20 blandones. 30 incensarios. 30 vinageras. De plata macisa. 3 hacheros de á mil marcos, y 1 tabernáculo para la Catedral.

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