Tradiciones cusqueñas. Leyendas, biografías y hojas sueltas

248 HOJAS SUELTAS. 1 moral y aquellp. superioridad que la esperienoia le dá sobre los que principian el camino de la vida, y la juventud, esa bella flor de primavera, la rodea siempre llena de respeto para escuchar su voz, y se apiña en torno suyo, semejante al via~ro que ávido de sed llega á la cristalina fuente. ¡Cuántas ancianas respetables conocemos con cuyas canas trocaríamos gustosas la lozanía de la juventud! 1 Ellas podrán decir lo que el sábio Sé.neca cuando se sintió viejo: HMi espíritu está lleno de vigor y se regf>cija de no tener que ocuparse ya mucho del cuerpo; se ha descargad.o de la mayor parte de su peso; brinca de alegría y me hace toda clase de observaciones sobre la vejez: dice que esta es su flor." Hasta dónde vamos1 Terminemos, pero no sin decir antes á nuestras lectoras: cuidemos de la instrucción que tan necesaria nos es en medio de nuestras dulces horas junto á los que llamamos padres, esposos, amigos. Cultivérnosla como quien asegura un abrigo para hacer ~atisfactorio el invierno que venga á coronar de canas nuestra cabeza; pero huyamos de esa sabiduría que tanto deshonra á la mujer, que no necesita mucha fllosojia para ser pustrada, pura, dulce, virtuosa y amable hasta la vejez. ,, . '

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