Tradiciones cusqueñas. Leyendas, biografías y hojas sueltas
198 BIOGRAFl A 8 CUZQUEÑAS. el General Antonio Elizalde quien acompañó 'á la señora en esta retirada que ·se emprendió á las doce de la noche. Ocupada la señora Zubiaga en los preparativos de la defensa que debia hacer, recibió aviso de que Gamarra Sf3 . encontraba de regreso de su espedición al Norte ·y contramarchó (prévio a.rreglo sin duda) .ocupando ambos nuevamente la capital que no opuao ya·. resistencia á Nino y Semíramis modernos, sí se nos·permite la comparación, dirigi_éndose m~s después _ambos ' á la ciudad del Cuzco. · ' En esté misn10 año (1834) se encontraba la señora Zubiaga en Arequipa, donde estalló un movimiento político acaudillado por Lobatón á favor de Orbegoso; después de las acciones campales de la división de San.Roman del 2 y 5 de Abril en Miratlores y, Can"allo, dando·la derrota del General Nieto y cuando Gamarra partió hácia 'racna en persecución del caudillo vencido. El pueblo amotinado dispersó al batallón "Pultunchara" que servi~ de -guarnición y atacó la casa del señor Gamio donde estaba.alojada la señora Zul)i:;iga quien no teniendo fuerzas á sus órdenes para repelerá sus enemigos, tuvo que apelar á la füga. . En tal · ocasión dió un terrible salto de la azotea al segundo patio de la cas:;i, contigua, donde por favor de la Providencia encontró un sombrero y capa 'de clérigo; , s~ los puso y salió a la c~lle contra los consejos y aun súplicas . de los dueños. Tomó asilo en la casa fronteriza desde donde presenciaba con la mayor sangre fría el ataque que hacian á "la suya y las investigaciones de '. la gente p~ra encontrarla y darle muerte. Por la noche pasó á otra casa de amigas, y poco tiemp<;> después, con un disfraz de varón, fué hácia la costa para tomar un puerto: ·ei;i efecto se embarcó en Islay con direceióli á Valparaiso. ,' La narración - ligera que hemos hecho por la misma naturaleza de este escrito, prueba níuy de sobra elgénio guerrero, la grande ·alma .:é inteligencia con queJa "'naturaleza d~tó á la señora Francisca Zubiaga de Gamarra. ~ Lo que mas enaltece á esta>mujer extraordinaria es el ,, interés vivo que tomaba por el Ejército, cuidando de proporcionarle la mejor alimentación posible, y los desvelos que sejmponia en favor de los enfermos asistién.dolos con verdadera cáridad evangélica, aun sobre los mismos campos de batalla · donde siempre se le vió dar la primera el ejemplo de valor y desempeñar los oficios de las hijas de San Vicente de Paul. ' I
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx