Tradiciones cusqueñas. Leyendas, biografías y hojas sueltas
126 Tl?.ADICTONES CUZQTJE~AS. Peñaranda, ·su esposa, se encaminaron á la catedral , del Cuzco .Para asistir al santo s~c'.rificio de ·la misa, acompañados del úni-· . co fruto de su ·matrimonio, una bella chica de nueve abriles que respondía al llamado de Rosita.~ Nuestros devotos personajes oian la misa del doctor .Rivadeneira, Arcediano entonces de aquella iglesia·catedral, cuarida éste al volverse en el orate fra.. tres, advirtió .que :&osita llevada cauda! Aque11o le pareció un gravo escándalo y él, el único llamado á reprimirlo; una niña · tan tierna c0mo Rosita vistiendo un traje tan profano y sobre todo, llevarlo en la casa de Dios? ¡Qué enormidad! . Por esto y guiado de sus piadosos propósitos, resolvió reprender á la madre de la niña, la sola responsable; en efecto, y lo hizo levan- • tando la voz. La Pañaranda se escusó lo mejor que pudo, pero sin duda, por la i;ntercesión de algún ser mal intencionado, se 1 travó el siguiente diálogo entre ella y /el Arcediano, diálogo que estallando como una bomba dentro del templo, concluyó así: · Muy m~l hecho, muy mal hecho, vieja escandalosa, sin duda descend~ente de alguna bruja. -Mi ,señor Arcediano, yo no veo escándalo en que una cria- tura vista cauda, mayormente atendidas mis circunstancias de no tener otrf;t saya que ponerle y .... además que no es usted quien debe fijarse en eso. -Esa misma se le recorta y_ . .... v.áyase en mala hora, ·so _ vieja insolente. _ -Quede usted con Dios, so zambo ID3tjadero. Estas últimas palabras fueron la señal del desorden y de un tumulto, parecido al que en iguales casos se vé en nuestrqs congresos. Doña Marcela Antonia salió del templo agregando á sus últimas palabras, todas las demás que su desconcertado cerebro le dictára, dejando.. á su auditorio ·' boqui-abi'erto y re.. tlexivo sobre.aquella sentencia que si mal no recuerdo refirién- dose á cierta clase de :..nujeres, dice: Son ambos. de temer: / El toro por los cuernos 1 .Por la boca la mujer~ lII. " _ Informado el Provisor de tamaño de~acato, excomulgó á la Penaranda, condenándola, además,:al pago inmediato de . 200 pesos. de mul~a. En consecuencia de lo primero, amanemó el 5 de Junio con grandes carteles en la uertas de las igle.sias, én
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