Tradiciones cusqueñas. Leyendas, biografías y hojas sueltas

(A. mi hermano D. D. Daniel Matto.J I. Cuando era niña vuestra servidora, pensaba que la cauda .fuese uno de aquellos adminículos, que habia sido robado á la señorial.vestimenta de los canónigos en dia de reseña; y creo .que no andaba muy desa-certada al pensar también que entre las mujeres, seria una francesa, quien primero la arrastró. Pero como dijo el sabio-nada hay nuevo debajo del sol,-la tal cau- .da babia sido no solo mamarracho que siguió triunfante á multi- . ,tud de reinas, que fueron_jóvenes, sino también señora muy bo- chinchera. Que una cauda llegue á arrastrar con régido 'tono la admi- ración de los curiosos, como arrastraría la que vistió el género guerrero de la Francia que no se detuvo hasta trasformarse ..por .el vestido en hija de Eva, (1) que tal superfluidad llegue á enlodarse, como alguna reputaG.ión literaria, y que otra envuel- va las ilusiones de los 'mocitos, que solo á ella se atienen ó que sirva en fin de policía, que pocas veces anda lista, lo veria como cosa muy natural, pero que una cauda hubiese llegado á arrancar una exc<-nnunión mayor, no lo habria pensado si no cayera en mis manos uno de aquellos pergaminos que siempre me recuerdan á mis abuelos, por su olor á viejo. · En fin salga el sol p or Anteque.ra, allá vá lo que dice mi precioso tesoro de pap.el amarillento. II. El 4 de Junio era de los destinados á ser santificado con el cumplimiento de los deberes religiosos. Así y como buenos ,_ cristianos Don Pedro de Echeverria y Doña :Marcela Antoüia (.1) Napoleón I en su coronaci6.-.

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