Tradiciones cusqueñas. Leyendas, biografías y hojas sueltas
¡ 122 TRADICIONES CUZQUE~ AS. "Adición. Recibirá· usted ~se mi cariñito de unas pastillitas hermani- tas (1) y me drrá si ' el señor Libertador tardará en el Cuzco, y si -vendrá con tropas de caballerí~s ó infanterías." Bolívar, 1 que no era de los ~onto~, sabiendo el comejen que su nombre había metido en la cabeza de las reclusas del mo. r nasterio de Carmelitas dijo á uno de sus capellanes.-Padre di- ga usted á la abadesa de Santa Teresa que el domingo .próximo después de oir la misa en su iglesia pasaré á hacerla uua vi~i· t~. ' , Dada la noticia por el capellán, que poco tenia de lerdo y oida por la madre abadesa, que ansiaba la l1egada de tal recado volvióse el convento una loquería. Locas las mandadera~ que entraban y salían, locas las mon- jitas, en el'jardín unas, las de mejillas color de rosa poco -amor tenian á la reclusión, otras en la cocina y no pocas en la des. pensa, campanario, sacristía, etc. · Ese dia era viernes, y si las monjas rezaron el oficio parvo y la via-sacra, y si1as campanas se mo".'ieron para llamarlas á ellas, gr 1 acia fué ya del cielo. • f II.. 'I 'Amaneció, como era natural el domingo, dichoso dia para. los niños de escuela y por e.ntonces también para nuestras . Carmelitas. Echaronse á volar mas temprano que .. lo debido las campanas del monasterio, ya bien relucientes y cuentan qú.e hasta la abadesa se lavó también la cara en aquella oca- ~w I , . Sor Circunsici0n, la sacristana, vaciaba los cajones de or- namentos para escojer entre los mas lujosos el digqo de los ojuelos de don Simón y propio también para el doctor · ofician- te que era todo un real mozo.-Lógralo como para el caso y el ,sacerdote se reviste con uno bordado de diamantes y aljofares~ En ese momento se presentaba Bolívar en la Iglesia, con su res- -pectivo séquito de engalanados. Oh! nunca se agolparon al coro- con mas entusiasmo mis monjitas; jamás sus ojos, muy hermosos algunos, se asomaron á la,:;; r~jas con mas investigadoras miradas. Todo querían abarcado en una sola ojeada. . Concluida la ceremonia ·religiosa, dirijtóse don Simón al lo- cutorio donde se le habia prep~rado un espléndido banquet~. (1) Hasta. hoy conservan la.s monjas la costumbre de regalar past.1.llas fabri':adas por ellas, '
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