43 SIS 24 años al servicio del país Desde el lejano caserío de Chonza Baja, en Amazonas, la pequeña Analí emprendió un viaje cargado de esperanza hacia Lima. Acompañada por su abuela y su profesora, la menor llegó al Instituto Nacional de Oftalmología (INO) para enfrentar una catarata congénita bilateral que nublaba su futuro. Para su familia, de condición humilde y marcada por la pérdida del padre, el Seguro Integral de Salud (SIS) fue el aliado indispensable para devolverle la visión. Gracias a la cobertura del SIS, Analí recibió una atención rápida y especializada que incluyó cirugías en ambos ojos y la colocación de lentes intraoculares de alta tecnología, sin costo alguno para su hogar. El impacto fue inmediato: tras la primera intervención, la niña ya podía caminar con seguridad y reconocer sus juguetes. Hoy, con la mirada recuperada, Analí podrá disfrutar de la vida a través de sus propios ojos. Su historia es un testimonio de cómo el SIS garantiza que la distancia geográfica o la falta de recursos no sean obstáculos para la salud, brindando además un seguimiento postoperatorio continuo para asegurar su bienestar a largo plazo. UNA LUZ DE ESPERANZA
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