Recuerdos De Un Bibliotecario Peruano

IV No voy a narrar aquí todos los detalles de la acción efec– tuada en ese establecimiento entre 1943 y 1948. Ella consta en el folleto titulado La Biblioteca Nacional (que debió ser seguido por una Memoria sobre los años 1945-1947, inédita hasta ahora); y, cosa más importante, puede seguirse en las publicaciones que fundamos: la revista Fénix, el Boletín de la Biblioteca Nacional y el Anuario Bibliográfico Peruano. Voy a limitarme tan sólo a una apretada síntesis y a citar algunos recuerdos y expresar opiniones que no pueden aparecer en documentos oficiales. He considerado que este período, con el que abre la Bi– blioteca Nacional, sin duda alguna, una etapa íntegramente nueva, es el tercero en la historia de ella, totalmente distinto del que simbolizó Ricardo Palma al concluir la ocupación chi– lena de Lima en 1883. Algunos han afirmado, sin embargo, que hubo una "segunda" Biblioteca Nacional después del saqueo efectuado por las tropas españolas que ocuparon esta ciudad desde el 18 de junio hasta el 15 de julio de 1823. No existen, sin embargo, pruebas de que se produjese entonces una com– pleta destrucción en aquel establecimiento. Uno de los bandos del general Tomás Guido, gobernador interino de la capital, expedidos el 17 de julio de 1823, documento posterior al que, con trece artículos promulgó el día anterior y coincidente con otros dos más en la fecha señalada, expresa lo siguiente: "5. Todo el que sepa de los libros extraídos de la Biblio– teca general o de los intereses que de ella faltan, lo denun-

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