Recuerdos De Un Bibliotecario Peruano

38 JORGE BASADRE humana y que no habían habido hurtos. En su apasionada defensa de la tesis del "incendio inocente" el doctor García Arrese omitió toda alusión al informe Gálvez-Delgado-Alayza, y prefirió señalarme a mí como defensor principal o único de la tesis del "incendio culpable o culposo". Obligado me ví a refutar ese informe en un artículo que apareció, gracias a la bondad de Francisco Graña Garland, en La Prensa el lu– nes 2 de setiembre de 1946, en el que expresaba mi dolor y mi protesta porque "el difunto incinerado el 10 de Mayo de 1943 tenía ya una mortaja de papel sellado". El tema fue discutido en la Cámara de Senadores el 7 de agosto de 1946; y, por unanimidad, se acordó instar al Poder Judicial a una completa investigación, tomando en cuenta el informe Muñoz. Contra la decisión de la Corte Superior, que mandó archivar el asunto, interpuso recurso de nulidad el 11 de setiembre de 1946 el Procurador General de la Re– pública, doctor José Manuel Calle. El recurso fue aceptado. Las Comisiones de Educación y de Justicia del Senado se declararon de acuerdo con él. Inició entonces el doctor Calle la ardua labor de analizar todos los elementos posibles para sostener la tesis del incendio intencional. No llegué a conocer los materiales ni los argumentos por él acumulados. Me dijo varias veces que estaba convencido cada día más de la ver– dad de esa tesis y que iba a solicitar una audiencia pública de la Corte Suprema. Súbitamente falleció y quien lo sucedió en el cargo no tomó ya interés en la Biblioteca Nacional. El país vivía entonces tremendas horas de lucha política. Habían ocurrido cosas que, ante el criterio impresionable de la opinión pública, eran más importantes que el incendio de 1943. También se pensó que nada se ganaría con remover el asunto. Cuando hablé en alguna oportunidad de nuevo acerca del incendio intencional, se me dijo en el periódico Verdades, por el señor Luis Solari Swayne; que había que terminar con recuerdos bochornosos y no insistir sobre tan viejo es– cándalo. Y esto lo decía un hombre de la más alta calidad humana.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx