Recuerdos De Un Bibliotecario Peruano

RECUERDOS DE UN BIBLIOTECARIO PERUANO 99 to fue remitido al Senado. Allí iba a ser sancionado casi me– cánicamente, sin que muchos de 1os presentes en la sesión se dieran cuenta de que en la Cámara de Diputados se había introducido una enmienda con la cual se creaba una comisión administradora de fondos que debían ser para la Biblioteca Nacional y otras bibliotecas públicas bajo la presidencia del Rector de la Universidad de San Marcos, equipo integrado por un grupo de personeros de las Municipalidades, entonces en poder del partido aprista, más el Director de la Biblioteca Nacional. El Senador Luis E. Galván detuvo, a pedido mío, hábilmente, la votación inminente, hasta que pudiera estu– diarse con más calma el asunto. La maniobra de crear, en forma subrepticia, el manejo político de los fondos logró ser detenida a última hora. La ley 10847, de 20 de enero de 1947, creó el impuesto a las ventas al por menor de joyas y objetos de lujo de uso personal o decorativo y adornos. Otorgó esta ley 600,000 soles anuales para atender los gastos que deman– dara la terminación del edificio de la Biblioteca Nacional así como para las instalaciones, mobiliario y equipo; y autorizó una operación de préstamo con ese objeto. Al mismo tiempo, la ley abrió una nueva era para las bibliotecas municipales al dotarlas de un fondo especial, el fondo San Martín. No obstante su promulgación, la ley No. 10847 no fue considerada, en cuanto a sus objetivos, por el Ministerio de Hacienda al hacerse los cuadros de egresos del Presupuesto de la República de 1947. La Contraloría General se negó, por eso, a cumplirla. Con tal motivo, fue necesaria una múltiple Y fatigosa labor dentro de un enfrentamiento con esa oficina ' en sesiones a las que acudieron el Presidente Bustamante, el Ministro de Hacienda Dr. Luis Echecopar García y varios fun– cionarios del Ramo, estos últimos hostiles a nosotros. Por fin, después de ímprobo esfuerzo, se convino en la celebración del nuevo empréstito con la Caja de Depósitos por la canti– dad que le hubiera correspondido a la Biblioteca en 1947; la suma señalada por la ley para 1948 quedaría al margen de los intereses y la amortización del empréstito, o sea libre pa– ra su finalidad específica. Ha escrito el doctor José Luis

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx