que necesitan los pobres para salir de la trampa de la pobreza es financiamiento, proporcionado principalmente por la instituciones de microfinanzas. Sustentan aparentemente su posición afirmando que entre los pobres urbanos el 40% tiene negocios y entre los pobres rurales el 20% tiene negocios no agrícolas, lo que demuestra una inclinación empresarial de los pobres que es mayor a la existente en los países avanzados, donde solo el 12% de la población tiene negocios propios. Pero la realidad es muy distinta a esa visión romántica. La inmensa mayoría de los pobres que tienen negocios son microempresarios que no tienen personal en planillas y, en muchos casos, son empresas unipersonales. La mayoría de los negocios en los que participan los pobres tiene muy bajas barreras de entrada, su escala de producción es ínfima y su proyección de crecimiento casi nula. Tienen una función de producción con una productividad muy alta para pequeños volúmenes de capital, pero esta se pierde rápidamente al tratar de incrementar su tamaño, lo que se traduce en curvas de costos medios rápidamente crecientes. El gráfico 20.3 muestra la naturaleza del equilibrio microeconómico de bajo nivel del microempresario versus el equilibrio de una empresa formal y grande. 679
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx