extensión y, por lo tanto, no podremos predecir qué canasta comprará Irma. 10.5.2 Complementos perfectos Pasemos ahora a analizar el otro caso extremo, el de los complementos perfectos. Dos bienes son complementos perfectos cuando el consumidor desea consumir dos bienes en la misma proporción, independientemente cual sea su precio relativo. Supongamos que Irma gusta de la leche y las galletas, pero siempre en una proporción fija —digamos, 1 galleta con 1 vaso de leche—, y que no concibe tomar la leche ni comer las galletas de otra forma. ¿Cómo serán las curvas de indiferencia en este caso? Nótese que lo que le da utilidad es solo el consumo conjunto de leche y galletas, la leche sola o las galletas solas no le dan utilidad. En este caso, las curvas de indiferencia serán unos ángulos rectos cuyo vértice mira al origen, como lo vemos en el gráfico 10.14. Para ver por qué las curvas de indiferencia tienen esta forma, analicemos tres canastas de consumo: A, B y C, sobre la curva de indiferencia I4. En el punto B, Irma consume 4 vasos de leche y 4 galletas. Ahora, analicemos el punto A, donde ella consumiría 5 vasos de leche y 4 galletas; sin embargo, en este caso el quinto vaso de leche no añade ninguna utilidad a Irma. A la luz de estos resultados vemos que los puntos B y A están en la misma curva de indiferencia. Algo similar sucede con el punto C, en el cual más galletas sin más leche no añaden nada de utilidad a Irma; por lo tanto, los puntos C y B están en la misma curva de indiferencia. La siguiente pregunta es: ¿cuál será la tasa marginal de sustitución en este caso dado que ella no quiere hacer ninguna sustitución entre los dos bienes? En este caso, la tasa marginal puede tomar cualquier valor pero no afectará la decisión de Irma; es decir, la tasa marginal de sustitución es indefinida. 318
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