Por derechos de propiedad entendemos un sistema jurídico en el que cosas de valor en la economía, sean bienes o recursos, tienen propietarios específicos que pueden disponer de ellos como deseen. Los derechos de propiedad son los que hacen posibles las transacciones mutuamente beneficiosas en cualquier mercado. Supongamos por un momento que los panaderos no tuvieran derechos de propiedad sobre los panes, ellos simplemente no podrían vender sus panes en el mercado pues los que se los compran no estarían seguros de si les van a quitar o no el pan que compraron; por eso, una enorme cantidad de transacciones mutuamente beneficiosas dejarían de hacerse, es decir, se quebraría todo el mecanismo del intercambio. Supongamos que tenemos bien establecidos los derechos de propiedad, es decir, los derechos a entablar intercambio mutuamente beneficioso, pero, ¿cómo sabemos que ese intercambio es mutuamente beneficioso? Necesitamos una señal económica que nos indique qué intercambios son mutuamente beneficiosos. Una señal económica es cualquier pieza de información que ayuda a la gente a tomar las mejores decisiones. Por ejemplo, el hecho de que los inventarios de las empresas se estén acabando es una señal de que las ventas están subiendo y ayuda a planear la producción futura. Puede haber otras señales, pero los precios son la señal más importante en una economía de mercado porque ellos proveen información esencial de la voluntad de pago de los demandantes y los costos de los oferentes. La señal dada por el precio de mercado competitivo asegura que el excedente total se maximiza pues le dice a cada comprador y vendedor si conviene comprar o vender un bien. En el mercado del pan el precio de equilibro es de S/. 0.20 por pan, lo que les dice a los consumidores cuyo deseo es pagar S/. 0.20 o más y a los vendedores cuyo deseo es vender a S/. 0.20 o menos que es mutuamente beneficioso para ellos hacer las transacciones que realizan; así, se hace posible hacer todas las transacciones mutuamente beneficiosas y se maximiza el excedente total. 5.4.2 Calificaciones al buen funcionamiento de los mercados Primero, el hecho que haya un equilibrio de mercado no significa que todos estén satisfechos con ese resultado. Ceteris paribus, los consumidores querrían pagar menos y los vendedores cobrar más, pero no pueden hacerlo, no están satisfechos con la solución de mercado. Lo que sí 151
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