Gráfico 5.9 Reasignar el consumo reduce el excedente total En el punto A, el demandante A tiene una voluntad de pago de S/. 0.30, mientras que en el punto B el demandante B tiene una voluntad de pago de S/. 0.10. Al precio de equilibrio de S/. 0.20 el demandante A comprará pan y el demandante B no lo comprará. Si reasignamos el consumo, dándole un pan de A a B y rompiendo las reglas de asignación de mercado, el excedente del consumidor declina en S/. 0.20 y, por lo tanto, el excedente total declina en S/. 0.20. El equilibrio de mercado genera el excedente del consumidor máximo asegurando que los que consumen los bienes son los que más los valúan. En concreto, podemos ver en el gráfico 5.9 que el consumidor A valúa el pan a S/. 0.30 mientras que el consumidor B lo valúa a S/. 0.10; por lo tanto, si reasignan el consumo de A a B, hay una pérdida neta en el excedente del consumidor de S/. 0.20 por pan. Este resultado no depende de qué comprador escojamos siempre y cuando comparemos uno que ha comprado el bien por encima o al precio de equilibrio con otro que no lo ha comprado a ese precio. Esta asignación también podría dar pie a la aparición de un mercado negro de panes: los que valúan menos y obtienen el pan se lo revenden a los que lo valúan más. De manera similar podemos analizar la reasignación entre los vendedores en el gráfico 5.10. En este caso, reducimos las ventas de 147
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx