por los inmigrantes que llegaron a finales de los años cincuenta y sesenta a estudiar medicina o derecho, lo cual se refleja en sus actividades. Es así que una de sus principales metas es apoyar a los inmigrantes que estudiaron en el Perú, en su lucha por persuadir a las autoridades catalanas de que reconozcan sus calificaciones profesionales. Sin embargo, como es la única asociación de migrantes establecida en Barcelona, el Centro Peruano se convirtió en un importante punto de encuentro para quienes llegaron a España en los años noventa; es decir, es un espacio para intercambiar experiencias, buscar ayuda y expresar su identidad nacional. La institución, por ejemplo, respalda al equipo de fútbol peruano que participa en la liga catalana para inmigrantes, organiza excursiones culturales en Barcelona para los peruanos recién llegados y les ayuda a trabar amistad con la población local. También realiza actividades culturales por 28 de julio y el Día de la Madre, así como eventos especiales para animar a los empresarios catalanes a que inviertan en el Perú. A partir de lo expuesto, la división de la población inmigrante peruana en clases económicas y sociales tiene importantes implicaciones para su capacidad de establecer identidades diaspóricas. Así, y como ya hemos mostrado, los emigrantes de las áreas rurales y de los pueblos jóvenes del Perú tienden a organizarse en asociaciones regionales y étnicas, que sirven como vehículos con los cuales conservar los lazos con sus lugares de origen y participar en relaciones transnacionales de intercambio con sus parientes en el Perú. Sin embargo, ellos rara vez establecen vínculos con las comunidades emigrantes en otras partes del mundo e incluso, en caso de haberlo hecho, estos lazos son usualmente secundarios respecto a las relaciones que los ligan con su tierra natal117. De otro lado, es más probable que los emigrantes de las clases peruanas más acomodadas establezcan relaciones con otros grupos de emigrantes, puesto que su estatus social y profesional en el Perú les alivian los problemas de la obtención de los permisos de residencia y de trabajo en los países anfitriones, y porque sufren menos prejuicios sociales y culturales que otros peruanos. Entonces, su posición privilegiada mejora su movilidad y les permite establecer instituciones migrantes basadas en la clase y la profesión, así como crear redes con otros peruanos de su propia clase en otras partes del mundo. Tal es el caso de una de las instituciones migrantes más antiguas en Norteamérica: la Peruvian American Medical Society (PAMS), formada 160
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