En Europa meridional, Argentina, Chile y Japón, los inmigrantes fundamentalmente formaron asociaciones regionales basadas en sus pueblos y distritos de origen. En los últimos años, los inmigrantes provenientes de la sierra andina que viven en Barcelona intentaron crear organizaciones no gubernamentales (ONG) para buscar financiamiento de las autoridades catalanas locales y de distintas instituciones privadas, para así ayudar al desarrollo de sus pueblos y comunidades natales. En 2001, los peruanos provenientes de la comunidad de Sarhua (Ayacucho) formaron una ONG y reunieron dinero para invitar a un grupo de colegiales de su pueblo a que visitaran Barcelona. Ese mismo año, un grupo de migrantes de la provincia de Rodríguez de Mendoza (Amazonas) reunió dinero de fondos públicos y privados en Barcelona para apoyar un proyecto agrícola en su comunidad natal con el fin de mejorar el medio ambiente de la zona. Sin embargo, para ambos intentos fue difícil movilizar el apoyo de los dirigentes de las comunidades de origen de los emigrantes en el Perú. De otro lado, las asociaciones peruanas en el Japón son excepcionales, en la medida en que reclutan a sus integrantes, fundamentalmente, según su afiliación étnica, razón por la cual el compromiso regional es el de menor importancia para la organización de los migrantes. La institución más influyente, conocida como El Convenio de Cooperación Kyodai (kyodai significa «hermano o hermana» en japonés), es una organización transpacífica con oficinas en Tokio y en Lima, y recluta a sus integrantes entre la comunidad nikkeijin peruana en Japón115. Kyodai fue el principal medio que los peruanos en este país tuvieron para enviar dinero a sus parientes en el Perú hasta 1999, cuando la policía ingresó a su oficina principal en Tokio y prohibió las transferencias de dinero no autorizadas fuera del país. La organización ofrece otros servicios de comunicación entre peruanos en el Japón y el Perú, además maneja una tienda que vende productos peruanos y publica una revista mensual en español. Hay también otras asociaciones peruanas en Japón, pero rara vez duran mucho porque los inmigrantes están desplazándose constantemente de un lugar a otro en busca de empleo. Sin embargo, en algunos lugares los peruanos han logrado crear asociaciones estables. Así, la Asociación Perú Aichicaga fue establecida en la ciudad del mismo nombre, al noroeste de Tokio, que es hogar de aproximadamente cuatrocientos inmigrantes peruanos. Cabe recordar que la comunidad peruana en esta ciudad fue mucho más grande hasta mediados de la década de 1990, pero la mayoría de trabajadores 158
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