Perlas y Flores N°18 al N°57
PJJRLA• W•LORJJ~® --~-►- ~EMANARIO COMERCIAL OBSEQUIADO A LAS FAMIL Sábado 22 de A ····g··.·o··· ..s····t· ...o ........d .....e ........1 ....8 ..8 ...5 ................................................................................ 1 ....... N .....o ..........5 .....0 .....• ····································}···························•·••·············-····························································································· Año 11. LA )IU J ER sin amar, ni hay oada grande sin ello. ' El héroe y el sabio triunfan para recibir el laurel de manos bellas, para envwe- EPINIR á. la mujer equivale á abar- cerse de que su nombre algun día corra car la extension de su destino, y de boca en boca en los salones cortesa– á reunir en un solo punto las va- nos; el espíritu cabalL:~rezco lanzó al Asia rías especies de belleza, cuyo tipo 88 media Europa, é ilustró á. Europa oon ella.. Pero entre todas, la que mas cam- costumbres generosas, porque había cró– pea, no es la belleza grática, muda de nicas de familia que registraban esos he– suyo, ni la artística, solo ingeniosa, si- chos, y ojos interesados que presencia– no la belleza del sentimiento y el alma, ban esos alardes del valor; el placer, los que como medio de comunicacion es un sufrimientos, la gloria, el martirio, nada lenguaje, y como medio de aooion, cor- de esto se siente como gooe ni se llora riente eléctrica. como desgrHcia, sino hay un ser unido á. Si son la líneas del hermoso cuerpo, uno que sienta y llore con uno. Dos al– se cruzan y se inclinan blandamente pa- mas HSÍ comprometidas á una suerte oo– ra. formar contornos suaves; y si es el mun, y aparejadas para UD fin idéntico, contorno, corre por donde corre el pla- son la integracion de la naturaleza, por– oer, y da vuelta y se ajusta con el bro- que representan una fuerza, un desen– che de las gracias; si son los movimien- vol vimiento y un destino. tos, seducen; si el gesto, cautiva; ade- Ya es la mujer eAposa, y _Rara que lo más de lo cual hay unos ojos que derra- sea en verdad, el vínculo hAi de ser san– man luz sin fuego, y una boc~ que der- to. La religion católica es la institucion rama mielsin ama.rgura. La compasion, que ha. comprendido mejor el mat.rimo– la. mujer es quien la tiene, porque sabe nio. Lo lleva á su santuario, lo cnbre de sentir males de otro; el consuelo, ella es bendiciones; y aunque lo instala dPspues quien lo dá, porque lo saca del fondo en la sociedad, lo deja atado á ella como del pecho, y lo lleva al fondo del dolor; con un hilo, á fiu de trasmitirle él por la limosna, ella es qttien la practica, los socorros y las gl'acias espirituales; porque la alarga con mano oculta, y la ya que es cierto que nada crece y pros– riega con llanto rnligioso; luego, n•i ofen- pera, si DO creed y prospera en las virtu– de airada ni ha.ce ménos que hablar pa- des. Es preciso enseñarle la. industria ra atraer.' ,para el trabajo, .los sentimientos eleva- Su prestigio es maravilloso: vence sin Idos para la glor:a y el b.uen nombre; y armas, conquista sin lucha, y una mira.- sobre todo ense?arle á Dios para el de– d~ básta.le para poner á sus pies oien• her. Es c~sa, su:.igular: la e~posa. 11.ena 01a1, laureles y tesoros. e~tas funciones, y las llena bien por lllB• ¿~ué hay en esos ojos y en esa sim- piradas. pática figura? Antes ha sido la mujer hija. Jamás, No ee sabe: la geometría. allí pierde de niña, anduvo en la casa sino como el 8\111 trasoa, y la. óptica sus huellas: som- ángel querido de sus amorosos padres, brae y hm, perímetros y líneas, todo se ó como la d u!ce intercesora de sus her– oonfunde, para entrar al abismo de m·an0s traviesos. O en el jardin -viendo los misterios• de donde se ven salir des- las mariposas sin maltratarla.~; ó en la pues las formas plásticas y la belleza in• labor labrando telas para sns padres, ó definida, en las preces del hogHr pidiendo favores De aquí la tná.gia con que la última para la familia; si se deja sentir en él es obra sobre los impulsos del amor. Mas como un acento dulce, una compRñera para el amor, la. bellega no es absoluta, amable, una existencia inocente. Un sér sino relativa. Bus va.riada!f formas son con estas prendas, es admirable y sobre otros tau tos espejos colocados en dife- esto, gracioso, A estar en isu manot des– rente~ puntos de vista, y que han me- pues de sus deberes, que tl\n pronto al– nes~er diverfolos golpes de luz para pro- eanza, no haría mas que ramilletes de duc1r cd.da cual su imágen propia. La flores, ni fabricarla otra cosa que pana • en.usa de tal fenómeno esta en que es el litos de miel. aft oto y no el arte el que decide. Así, no Pero el miniAterio verdatlenmente di~ be.y ferma inútil, ni alma aü'!lnda, ni oo- vino de le. mujer, es el de la madre. En tazon que c0rr!ZC1t. de e¡;;e fluido que sil.4• eaLo punto las palabras faltan . No se Ve á dar la obispa conm11vedor1:1.. puede deoír lo que ~a una madre: es todo. . J ,~ eftoto, QO a~ e<>mp.rQntle lai vida ¡()ómo yá ~ll nue$tfo camiac,, delau~e, quitándonos los abrojos! 1C6mo vela, nuestro sueño l ¡Oómo nos trae en cesto de mimbres, de su huerta, la primera fruta del árbol que ella plantó oon su propia mano! ¡Cómo nos sorprende á. cada paso con la buena nueva de que en sus coloquios con Dios, Él la prometió labrar por fin nuestra dicha! ¡Cómo nos aprieta contra su pecho! ¡Cómo nos aho– ga con su amor!. .....No prosigo: yo ten– go una madre á quien idolatro; y esto que escribo, aunque de ternura, me ha.• ce derramar muchas lágrimas! Tales son, á mi juicio, el oaracter, la influencia y el destino de la mujer, com– plemento necesario del hombre, y "lave que cierra con primor la bóveda eooial, CEoILIO AoosT.A. ~ A una linda muchacha. .....¿Quién es'I..... No quiero Decirlo á los lectores. ¡Ay¡ ¿por qué te despiertas del letargo En que te sumergía el desaliento, Amante oorazon, si más amargo Pruebas al despertar el sentimiento? ¿Por qué pretende del camino largo Reposar el cansado pensamiento En la mujer que arrebató en un dia La última ilusion del alma mia? La dulce vaguedad de los sentidos, La flor de la esper&.nza en luz bañada, Los tiernos melancólioos sonidos De una celeste música soñada, Del oorA.zon amante los latidos, Los besos de ln boca enamorada, Todo pasó, robando en su partid& La hermosa primavera de mi vidal ¡Adios, por siempre adiost aún á mis ojos En amargo raudal siento q de brota Llanto de se.Dgre, últimos despojos, De mí ilusion enamorad:i. y rota. En loa hinchados párpados y rojos Siento estancarse su abrazada gota... ¡Ayl ¿por qué ya no sois, lágrima~ mias, Dulces y alegres oomo en otros dia.s? Sólo lo sabes tú, triste, abatida, Como yo, blasfemando del destino, Como yo, desgarrada y doloricla Tu alma. dé sera.fin que á llorar vino, Vas cruzando el desierto de la. vida Sin hallar pu ni sombra en tu camino, B¡t,ñando en llanto estéril, sin consuelo 1'os elai:oa oJo~ del Mnll del oiQl9,
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