Perlas y Flores N°18 al N°57
2 producirán la. noche eterna en mí; los gusanos devorarán lo que es mortal; pero lo que es la vida de mi cerebro; los ojos, las orejas, la frente, la boca, naclie aqui abajo se amparará de ellos. Vivámos de lo visible, señores sábios; pero vivámos tambien de lo invisible. Voy á abandonar pronto el mundo; creéd á un hombre que ha chocado con sn frente á todo. La ciencia hará descubrimientos terrestres; pero jamás tendrá xazon si no se halla dominada por un ideal radiante.'' ¡Qué lenguaje, qué ideas, que profun– didad la deljoven octogenario! Razon tie– ne el hombre que dara su nombre á su siglo; Víctor Rugo será inmortal. PEDRO DE PRA.T. ....... Aves de paso. .A.ves de paso que en vistosa hilera Reoori-en el azúl del firmamento, Y exhalan uu gemido y un lamento Y se disipan en veloz carrera, Son el alllor, la dicha y el contento. Qué son las mil y mil generaciones Que brillan y descienden al ocaso, Que nacen y sucumben á millones? Aves de paso. Inútil es; oh! pechos infelices, Encadenarse al mundo con l'aíces: Impulsos invisibles y pujantes Nod llevan entre sombras, al ocaso, Que somos, ay! eternos caminantes, A ves de paso. MANUEL GoNZALEs PRADA, La Tumba de Virgilio "¡Vedi Napoli é poi mouri!" Rabia apénas Virgi]io escrito la Enei– da, y áutes de correjirla, pasó á Grécia á estudiar filosofía, Llegado á Aténas, en 137, se enfermó, quiso retroceder para morir en la patria, pero las fatigas del viaje áumentaron la fuerza de la enfer– medad y murió sobre las orillas de Italia, su patria querida. Sus restos trasporta– dos á Partenope es fama que descansan sn un monumento que todos visitan con profundo i·espeto, ·No ea más que una piedra cuadradR: por base, sobre la cual se .levanta una torre circular... pero cuánta v eneraoion inspi– ran esas piedras! No hace mucho tiempo que visité el eepuloro del gran Poeta: Al lle$ar, e.entí llenarse de gratas emomones m1 ooraizon, contemplando las pintorescas reliquias tintas con él color del tiempo. Quó bella y encantadora es la bahía partenopeal. ..Las olas, coronadas de es– pumas, se siguen jugu~tonas ~~r la are– ua y van á. romperse a l~s pies de la tumba con grato murmui:10, De las ruinas snJe la hiedra que, con variable paso, vá cubriendo el mo:1umen– to como para guardarlo de las iras del tiempo . De un lado humea impasible el Vesu• bio· si corres la vista sobre el inciert0 pla.~o del a,o·ua verás alla á lo léjos á Ca– pri como u;a. nube perdida en el espa• gio del m1u·. PERLAS r FLORES. Solo algun ruiseñor rompe el silencio de aquella melancólica morad a; parece que dirjje su canto al Poeta de la Ag1·i– cultura, al Príncipe de la poesía pu.storil. Busqué el laur~l que plantara Petrar– ca en honor del poeta latino y que Casi– miro Delavigne ha inmortalizado hacién– dolo revivir hasta nosotros. No lo en– contré; v_olví la vista rle aquel parage y me alejé con ol alma triste, llena de mil pensamientos. J. E. R. ¡Ese abismo! A MANUEL GoNZALES PRADA, Hoy un sueño y mañnua otro, terrible, De interminables dudas y de anhelos, Y otro sueño despues, eso es la vida, Que el despertar del alma está en el cielo. Larga no es la distar.cia que separa Este n;nrndo del otro; mas tenemos Que salvar el abismo que Dios puso Entrambas vidas, iusondablet eterno. ¿ Qué habrá en au foi1do? ince1-tidumbte, duda Entre ser y no se.t:. . . . ¡erüel tormento! Yo ambiciono el descanso de la muerte, Pero, ante el paso de ese abismo, tiE,mblo! A. DE LA E. DELGA.DO. Belleza. La belleza es una fllor lozana que bri– lla en el jarclin de la vida; el aroma de esa flor es la virtud. Si la flor· no tiene aroma; cuando un soplo de viento la ha deshojado, ó un ra– yo del Sol ha venido en mala hora á marcbjtarla, de sus colores tan bellos, de su frescura y lozanía, solo quedá un tallo seco. 8i tiene aroma la flor, bien puede ro– barle hojas el viento; bien puede el sol agostarla: el aroma no se estiugne; se es– p1-1.rce en el vendaval, se elevEt hasta la region del :firmamento, penetra la esfera azul, y se confunde más allá de las es– trellas oon los perfumes celestiales de la santidad, SEVERO CATALINA, Lo que es una nube. Ya en partículas de agua me resuelvo, Ya empaño de algun ojo la tersu1·a, Ya l~s andas inundo de misew·a, Ya. el blanco cuello de una hemosa, envuelvo. Cuando su agua á la tierra la devuelvo, Soy veraniega nube que no dura; Cuando á un ojo le r bo su lu~ pura; Soy feo nubarro e lo revuel-vo. Soy nube art Cuando mezclo Con el incienso q Pero al rodear Isa nube, y su aroma ·o sube; paloma, uarube .El nombre de Dios, EN TREl:NTA y OINoo LEGUAS DlFE.REN -- En español... D' E 't 1· ............... 10 n 1 a 1ano... n· En provenzal.'.'.'."' ......... n 1 · En frances ................. . En céltico y gáií~~......... E . 1 d ......... n1r an és .......... .. En an~iguo germano:.'.::: En latm ...... En portugués·.::.:::::·· .. ·•· D En ~ajo breton ... .....:.::: Do En mglés y antiguo sajon Go En teuton .................. Got En germnno y suizo Gott .... . E u flamenco ............... Got o noruego ............•..., Gnd En danés y sueco......... Gut En americano .............. Teut En antiguo ejipcio......... Teuti En moderno ejipcio...... Tenn En griego..•....•.•...• ~ Theos En oretes ..................,. Thios En árabe ciriaoo y turco Alla,h En malayo ................. Alla En polaco ................... Bung En sla,vo ................... Buoh En coromandel ............ Bramo En caldeo ................... Eloah En hebreo .................. Jehova En eolio y dól'ioo......... Ilos En panonio............... Istu En chino................ Pussa En pernalH'.............. Pachacam4o En zembla ............. Felizo En iudostan •......•.. Rain En japonés................ Gwzur .AJ Misti. VISTO DE UNA ALTURA, Á TREINTA LEGUJ.8 DE DIS'fANOIA. Yo te saludo, colosal montaña, De las to1·mentas encumbrado nido: Entre las nnbes altanero, erguido, Del cielo el éter tu cabeza baña. Contra tí en vano el huracan se ensaña, La voz del trueno es apacible ruido, Si se compara al bramador?rujído Del terremoto que tu seno entraña, La luz primera que tu sien colora, Es del antípoda el final del día; Y allá se viste la risueña aurora Del postrer rayo que tu sien le envía. ¡:MtsTI ! ha.y un pueblo qtte á tus plan~ m~ra ¡Guárdala, M1sx1, que es la patria m1a, . J osi M.1R1A DE LA. JABA• En tres boj~ Pt1EDE lllN RARSE LA BtSTORIA DillL Mt1Ni>ó, ta hoja deÍ árbol, emblema de la eda~ primitiva• de la infancia de la human1• dad. Las tribus madres, lois costumbres pa.triarca.les,:Ia agricultura, primera oou• paoion del hombre desde el paraíso ter• 1 renal. Todo lo sintetizó en una de esas . hojas que nacen en tlas brisas de Junio Y' '4Ue arrastl'a vi~n~o" de Oqh1brtí
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